ENCUENTRAN CINCO VEHÍCULOS ROBADOS EN CHILE OCULTOS EN EL FONDO DE UNA MINA BOLIVIANA

La Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove) descubrió los vehículos escondidos bajo tierra tras un seguimiento de inteligencia. Las autoridades policiales ya iniciaron los peritajes a los chasis para coordinar la devolución a sus dueños chilenos, mientras buscan a la banda binacional que concretó el contrabando.
El submundo del robo de autos en la frontera norte sumó un capítulo de película. En un operativo que parecía sacado de una serie de ficción, efectivos de la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove) en Bolivia lograron ubicar y recuperar cinco vehículos chilenos que permanecían ocultos en los socavones de una mina.
Las bandas transnacionales ya no solo buscan desarmadurías clandestinas o galpones en zonas rurales; ahora están usando los yacimientos mineros subterráneos para «enfriar» las camionetas y autos que cruzan de contrabando por los pasos no habilitados.
La información la confirmó el coronel Pável Tovar, jefe de la Diprove, quien detalló que el hallazgo se produjo tras procesar datos de inteligencia que apuntaban a movimientos extraños de vehículos todoterreno en una zona de explotación minera. Al ingresar al sector, la policía constató que las patentes no correspondían y que las máquinas acumulaban polvo en galerías subterráneas para evitar los patrullajes aéreos y terrestres.
Chasis adulterados y el cruce por la frontera de Tarapacá
El operativo de la Diprove no fue sencillo. Una vez que los uniformados aseguraron la zona de la mina, comenzaron el trabajo técnico para corroborar el origen de las máquinas. Tras limpiar el polvo y verificar los números de chasis y los registros de motor, el sistema arrojó de inmediato las denuncias vigentes por robo en territorio chileno. La mayoría de estos vehículos corresponden a modelos SUV y camionetas de alto valor comercial, los favoritos de las mafias que operan en la frontera de las regiones de Tarapacá y Antofagasta.
Las autoridades policiales ya ordenaron las pericias correspondientes para determinar la trazabilidad del delito. «Los motorizados fueron identificados tras la verificación de sus registros y números de chasis», detalló el coronel Tovar, explicando que este paso es clave para iniciar los trámites de repatriación y poder devolver las herramientas de trabajo a sus legítimos dueños al otro lado de la cordillera.
La búsqueda de la conexión local y los «chuteros»
La investigación penal ahora apunta a desbaratar la logística de la banda. El hallazgo de los autos dentro de un recinto privado como una mina demuestra que los delincuentes cuentan con complicidad local y una red de apoyo para ocultar los vehículos apenas cruzan los pasos ilegales de la pampa. La policía boliviana busca establecer cómo ingresaron estos móviles al país y quiénes facilitaron las instalaciones de la mina para esconder el botín.
No se descarta que en las próximas horas se realicen nuevos allanamientos en sectores fronterizos o localidades altiplánicas. Las policías de ambos países mantienen el flujo de información activo, considerando que el robo de vehículos en el norte de Chile y su posterior venta en Bolivia como autos «chutos» es uno de los dolores de cabeza más grandes para la seguridad pública en la macrozona norte.
Por ahora, los cinco vehículos recuperados permanecen bajo custodia policial a la espera de que se resuelvan los papeleos diplomáticos para su retorno.




