
Mientras el país requiere casi un millón de viviendas, el norte grande enfrenta desafíos críticos de hacinamiento y campamentos. Un estudio de la CChC revela que el 53% de quienes no tienen hogar en Chile son menores de 45 años, una realidad que se siente con fuerza en Tarapacá por el alto costo de la vida.
La crisis habitacional no da tregua en la Región de Tarapacá. Según el último estudio bienal de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Chile requiere hoy 980.000 nuevas viviendas para saldar una deuda histórica que afecta principalmente a las familias más jóvenes y a la clase media.
En Tarapacá, el panorama es complejo: la carencia se divide entre familias en campamentos, personas en situación de calle y el creciente grupo de allegados por incapacidad financiera, quienes, pese a tener ingresos, no logran acceder al mercado de arriendo o compra debido a los altos precios regionales.
El perfil de la crisis en el norte
A nivel nacional, el 53% del déficit habitacional se concentra en personas de hasta 45 años. En nuestra región, este segmento ve truncado su proyecto de vida ante la falta de stock y la dificultad para calificar a créditos o subsidios.
El informe de la CChC detalla que la carencia total de 980.000 unidades se compone de:
- 121.000 familias viviendo en campamentos (una realidad crítica en zonas como el sector alto de Iquique y Alto Hospicio).
- 22.000 personas en situación de calle.
- 834.000 hogares con necesidades habitacionales urgentes. De este grupo, 412.000 familias viven allegadas porque sus ingresos no les permiten pagar un arriendo.
Clase media bajo presión
«Sigue habiendo cerca de un millón de familias que no tienen una vivienda digna para vivir. Esto representa una crisis humanitaria», sostuvo el presidente de la CChC, Alfredo Echavarría. En Tarapacá, el 41% de los afectados pertenece a sectores medios, con ingresos que oscilan entre los $800.000 y $1.400.000 mensuales, pero que no logran entrar al mercado inmobiliario formal.
Daniel Serey, subgerente de Estudios del gremio, advirtió que estos hogares necesitan de la reactivación económica y de programas como el DS19 (Integración Social) para poder obtener una solución definitiva.
Propuestas para destrabar la construcción en Tarapacá
Para enfrentar este desafío en zonas de alta demanda como la nuestra, la CChC propone medidas administrativas urgentes:
- Fast Track administrativo: Agilizar proyectos de viviendas sociales que ya están adjudicados pero detenidos por burocracia.
- Uso eficiente del suelo: Avanzar hacia una densificación realista para reducir el alto costo del suelo, un factor crítico en Iquique.
- Prorroga de permisos: Extender la vigencia de 65.000 permisos de edificación que vencen en marzo a nivel país para evitar que más obras se detengan.







