EL APELLIDO ARCE BAJO FUEGO: INVESTIGACIÓN REVELA PATRIMONIO MILLONARIO EN MANOS DEL HIJO DEL EXPRESIDENTE

Cuentas congeladas, bienes de lujo y una orden de aprehensión marcan el escándalo que rodea al hijo del expresidente Luis Arce. La Fiscalía sostiene que administró más de 755 mil dólares sin actividad económica conocida, abriendo uno de los casos de corrupción más sensibles de la región.
La tranquilidad política boliviana se sacudió hasta los cimientos cuando el Ministerio Público de Bolivia encendió las alarmas: Rafael Ernesto Arce Mosqueira, hijo del expresidente Luis Arce Catacora, está en el centro de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito masivo, con operaciones que superan los 755.000 dólares en bienes sin justificación económica clara.
Era una mañana cualquiera en los archivos judiciales de La Paz cuando los fiscales destaparon un rompecabezas que parece sacado de una novela de intriga política: cuentas bancarias con movimientos sospechosos, transferencias directas sin respaldo legal y una lista de compras de lujo que deja más preguntas que respuestas.
De inmuebles fastuosos a cuentas congeladas: el rompecabezas Arce Mosqueira
Las investigaciones arrancaron cuando la Fiscalía Anticorrupción detectó movimientos económicos inexplicables entre mayo y junio de 2025 que detonaron las alarmas internas. Entre estos movimientos, figuran:
- Un penthouse de lujo en La Paz comprado al contado por casi medio millón de dólares.
- Dos vehículos de alta gama, adquiridos en plazos relámpago.
- Siete inmuebles adicionales en Santa Cruz de la Sierra, que suman un patrimonio bajo sospecha sin relación con ingresos declarados.
En suma, el patrimonio en cuestión asciende a aproximadamente 755.000 dólares, una cifra que pone bajo lupa cada centavo ante la ausencia de un registro de actividad laboral, empresarial o fuentes económicas legítimas.
El fiscal Miguel Cardozo, encargado del caso, fue enfático: “No hay respaldo económico que justifique cómo se adquirieron estos bienes. Los patrones de pago son inusuales y no se ajustan al perfil económico declarado del imputado.”
Orden de aprehensión y medidas extremas
El escándalo escaló cuando Arce Mosqueira no acudió a declarar ante las autoridades judiciales, provocando que el Ministerio Público emitiera una orden de aprehensión en su contra.
Pero las acciones no se quedaron ahí:
- Cuentas bancarias del investigado han sido congeladas.
- Se activó una alerta migratoria para evitar una posible fuga internacional.
- Se espera que un juez de garantías fije una fecha para la audiencia de medidas cautelares, donde se definirá si el hijo del expresidente pasa a prisión preventiva en el penal de San Pedro.
Un trasfondo político que sacude fronteras
Este caso no solo tiene ramificaciones en Bolivia. Observadores internacionales han empezado a poner atención a cómo los familiares de líderes políticos son investigados por presuntos fallos éticos y legales. Para entender el tamaño del impacto, no hay que olvidar que el propio expresidente Luis Arce fue detenido en diciembre de 2025 en medio de una investigación por corrupción vinculada al Fondo Indígena, lo que intensifica aún más la mirada global sobre la justicia boliviana y posibles tensiones internas.
Repercusiones políticas y sociales
Mientras la Fiscalía avanza en recolectar pruebas, informes bancarios y declaraciones testimoniales, la sociedad boliviana se divide:
- Sectores exigen transparencia total y cero impunidad.
- Partidarios del expresidente hablan de “persecución política”.
- Analistas internacionales señalan que este proceso tiene un impacto directo en la percepción de Bolivia en materia de lucha contra la corrupción.
Lo que podría haber sido un escándalo doméstico, ahora escala a tema internacional, con conflictos de legitimidad, sospechas económicas y un país observando atentamente lo que puede convertirse en uno de los capítulos judiciales más relevantes de la reciente historia boliviana.
¿Un caso aislado o el principio de un gran terremoto político?
Mientras la Fiscalía continúa su labor, la pregunta que resuena en los pasillos del poder y en las calles de La Paz y Santa Cruz es una sola: ¿puede un hijo de expresidente justificar un patrimonio multimillonario sin una trayectoria económica clara?
La respuesta, por ahora, queda en manos de la justicia. El mundo observa.







