EE.UU. RETIRA ESTATUAS Y NOMBRES DE LÍDER SOCIAL CÉSAR CHÁVEZ TRAS DENUNCIAS DE ABUSO SEXUAL

La caída del venerado líder campesino ha provocado una reacción en cadena sin precedentes. Desde California hasta Arizona, universidades tapan estatuas con telas negras, ciudades rebautizan calles y el gobierno federal evalúa eliminar el feriado en su honor tras revelarse décadas de abusos contra mujeres y niñas.
Los cimientos del movimiento por los derechos civiles latinos en Estados Unidos se han quebrado. Lo que comenzó como una investigación periodística de The New York Times se ha transformado en un «ajuste de cuentas moral» que está barriendo con el legado de César Chávez, el líder sindical más importante en la historia de los trabajadores agrícolas estadounidenses.
Tras la publicación de pruebas creíbles que vinculan a Chávez —fallecido en 1993— con el abuso sexual de mujeres y niñas pequeñas dentro del movimiento, instituciones en al menos 19 estados han iniciado un proceso de «borrado» sistemático de su figura. El impacto es masivo: existen más de 130 lugares, desde escuelas hasta un buque de la Marina, que portan su nombre.
Fresno: El primer símbolo en caer
La Universidad Estatal de California en Fresno lideró la respuesta visual más impactante. En cuestión de horas, las autoridades cubrieron la estatua de Chávez en el campus con una tela negra y luego la encerraron en una caja de madera, anunciando su retiro definitivo.
«Estas acusaciones exigen toda nuestra atención y un ajuste de cuentas moral», declaró Saúl Jiménez-Sandoval, presidente de la institución. El sentimiento se replica en la Universidad de San Francisco, donde estudiantes que antes sentían orgullo por el Centro Estudiantil César Chávez, hoy exigen el cambio de nombre alegando que el ícono se ha convertido en una «mancha».
El testimonio de Dolores Huerta: El golpe final
La conmoción alcanzó niveles críticos cuando Dolores Huerta, cofundadora del sindicato United Farm Workers y leyenda viviente de la lucha social, reveló haber sido también víctima de abuso por parte de Chávez cuando ella tenía poco más de 30 años.
Este testimonio ha impulsado un movimiento nacional para que los sitios bautizados como «César Chávez» sean renombrados en honor a Huerta. En Phoenix y Denver, las autoridades ya votan para cambiar el nombre del feriado federal del 31 de marzo, proponiendo denominaciones como «Día de los Trabajadores Agrícolas» o «Día de Sí, Se Puede».
Un desplome de costa a costa
La magnitud del retiro de honores no tiene precedentes cercanos, salvo por la revisión de monumentos confederados tras el movimiento Black Lives Matter. El inventario de sitios en riesgo incluye:
- Escuelas primarias: Más de 65 establecimientos en todo el país.
- Infraestructura: Bibliotecas, parques y centros comunitarios desde Nueva York hasta el estado de Washington.
- Activos Militares: Un buque de carga de la Marina de EE.UU.
- Monumentos Nacionales: El sitio de 75 hectáreas en Keene, California, donde se encuentra su antigua oficina, sitio donde habrían ocurrido parte de los abusos.
¿Qué pasará con el feriado federal?
El alcalde de Denver, Mike Johnston, resumió el sentir de la comunidad en un discurso frente a la sede municipal: «No permitiremos que los pecados de un hombre hagan retroceder el compromiso de una comunidad que ha luchado décadas por la justicia».
Mientras las celebraciones previstas para este mes han sido canceladas masivamente, el Congreso y la Casa Blanca enfrentan ahora la presión de modificar por ley el monumento nacional y los registros federales, en lo que se perfila como la cancelación más profunda de una figura histórica en la era moderna de los Estados Unidos.







