
Con una manifestación de fe, tradición y profundo sentido social, el Santuario Nuestra Señora del Carmen de La Tirana dio inicio a las celebraciones de la Epifanía del Señor – Pascua de los Negros 2026, una de las expresiones religiosas más antiguas y significativas del norte de Chile, que marca el comienzo del calendario religioso de enero en la histórica localidad.
La festividad comenzó la tarde del lunes 5 de enero, cuando fieles, peregrinos y bailes religiosos se congregaron para participar de la tradicional entrada de ceras y flores, rito que simboliza la ofrenda, la gratitud y la renovación de la fe. Este momento estuvo acompañado por el saludo de los bailes de pastores, llenando el santuario de música, danza y devoción popular, dando inicio formal a la Pascua de los Negros.



En este contexto, el obispo de la Diócesis de Iquique, Isauro Covili Linfati, ingresó al templo portando en sus brazos la imagen del Niño Dios, invitando a la comunidad a vivir la fe desde las tradiciones heredadas y a celebrar unidos, como Iglesia universal, la manifestación de Jesús al mundo. El gesto fue recibido con profunda emoción por los presentes, que reconocen al Emmanuelito como patrono del pueblo de La Tirana.
Ya entrada la noche, y con la explanada colmada de peregrinos, el obispo recordó que la Epifanía es la fiesta de la luz, la esperanza y la salvación para todos los pueblos. Subrayó que Jesús se manifiesta desde la pobreza y la humildad, como luz en medio de las tinieblas, lo que interpela a la Iglesia a caminar junto a los pueblos que hoy viven situaciones de dolor, exclusión y crisis.
En un mensaje de fuerte contenido social, Covili realizó un llamado explícito a la oración por Venezuela, señalando que la realidad que vive su pueblo interpela a la conciencia cristiana. Extendió esta intención a otros territorios marcados por la violencia y el sufrimiento, como Ucrania, África y Gaza, afirmando que la paz que trae Cristo es una paz “desarmada y desarmante”, que no se construye con armas, sino con amor, justicia, fraternidad, solidaridad y compasión.


El obispo exhortó además a no “domesticar” el Evangelio, recordando que la Buena Noticia conserva intacta su fuerza transformadora y liberadora. Invitó a los fieles a vivir la fe como peregrinos de esperanza, siguiendo el ejemplo de los pastores y los Reyes Magos: ponerse en camino, escuchar, creer y anunciar con el testimonio de vida.
Durante su reflexión, Covili destacó también el valor histórico y liberador de la Pascua de los Negros, recordando su origen afrodescendiente y la figura del rey Baltasar como símbolo de dignidad, identidad y libertad de los pueblos. Señaló que esta celebración, nacida en contextos de esclavitud, se ha transformado en una expresión viva de fe, cultura y esperanza comunitaria profundamente arraigada en el Norte Grande.


Las actividades del lunes 5 de enero continuaron a las 22:30 horas con la Eucaristía de Vísperas, instancia litúrgica que reunió a la comunidad en oración como antesala de la solemnidad de la Epifanía del Señor. Finalizada la misa, se realizó el tradicional reparto de chocolate caliente y pan de pascua, gesto fraterno que refuerza el carácter comunitario de esta festividad.
Desde el santuario informaron que las celebraciones pueden seguirse también a través de sus plataformas digitales, permitiendo que devotos de distintas zonas del país y del extranjero participen de manera remota en esta significativa conmemoración.
La Pascua de los Negros continuará durante el martes 6 de enero, jornada central del Día de Reyes, con eucaristías, procesión por el pueblo, reparto de chicha y peras, cacharpayas y la adoración final de los pastores, ritos que reafirman la vigencia de esta centenaria expresión de fe del Norte Grande.



DÍA DE REYES: HISTORIA Y CELEBRACIONES REGIONALES
El Día de Reyes, celebrado cada 6 de enero, conmemora la Epifanía del Señor, es decir, la manifestación de Jesucristo al mundo, representada en la visita de los Reyes Magos —Melchor, Gaspar y Baltasar— al Niño Jesús, según el Evangelio de Mateo. Guiados por una estrella, los sabios de Oriente ofrecieron oro, incienso y mirra, dones que simbolizan la realeza, la divinidad y la futura pasión de Cristo.
Esta festividad marca el cierre del tiempo de Navidad y es una de las celebraciones cristianas más antiguas de Occidente. En Chile, la Epifanía se vive principalmente a través de eucaristías solemnes y expresiones de religiosidad popular, destacando en el norte la Pascua de los Negros, una tradición que fusiona fe católica, herencia afrodescendiente y elementos andinos, centrada en la adoración del Niño Dios.


Así, La Tirana vuelve a convertirse en un punto de encuentro donde fe, historia y cultura se entrelazan, reafirmando la identidad espiritual del Norte Grande y el llamado a vivir una fe comprometida con la paz, la dignidad humana y la esperanza de los pueblos.







