
La historia salió al aire y se volvió colectiva. En una entrevista exclusiva en Vilas Radio, Dylan Muñoz Brito, joven del barrio Jorge Inostroza de Iquique y egresado del Liceo Bernardo O’Higgins, contó cómo logró 1000 puntos en Matemática 1 en la PAES 2025, con promedio final 7.0 y asistencia perfecta. Un relato de constancia y esfuerzo que hoy inspira a miles de estudiantes en la región.
En una casa sencilla del barrio Jorge Inostroza, en Iquique, mientras el almuerzo se enfriaba sobre la mesa, la vida dio un giro inesperado. Dylan Muñoz Brito, joven egresado del Liceo Bernardo O’Higgins, respondió una llamada que cambiaría su historia y la de su familia para siempre: desde Santiago le confirmaban que había obtenido 1000 puntos en Matemática 1 en la PAES 2025, el puntaje máximo posible. No fue solo una noticia académica. Fue la confirmación de que, incluso desde los lugares más postergados, los sueños también llegan.
La historia que salió al aire y tocó fibras
El país comenzó a conocer su historia a través de una entrevista exclusiva en Vilas Radio, donde Dylan habló sin discursos armados ni frases grandilocuentes. Habló como habla alguien que viene desde abajo. Con respeto, con humildad y con una claridad que impactó a los auditores: promedio final 7.0, 100% de asistencia durante todo el año 2025 y una disciplina que no se negoció nunca.
En el estudio radial no se hablaba solo de números. Se hablaba de constancia. De levantarse cada mañana para ir a clases. De no faltar. De cumplir. De creer.
Crecer en la Jorge Inostroza: donde el camino no es fácil
Dylan no viene de un entorno privilegiado. Viene de la población Jorge Inostroza, un barrio conocido por su esfuerzo silencioso y también por las dificultades que impone la realidad social. Él mismo lo relató en la entrevista: crecer viendo de cerca situaciones complejas, convivir con un entorno donde muchos abandonan temprano los estudios y donde no siempre hay referentes académicos visibles.
Pero hubo algo que marcó la diferencia: su familia.

Gisela, la madre que sostuvo el propósito
En Vilas Radio también habló Gisela, su madre. Y cuando lo hizo, el relato tomó aún más fuerza. No habló de sacrificio como queja, sino como convicción.
“Uno puede estar en cualquier lugar, pero cuando hay propósito y disciplina, siempre llegan los frutos”.
Gisela crió a sus hijos con esfuerzo, inculcando la importancia del estudio sin imponer presiones desmedidas. Dylan creció entendiendo que el conocimiento no era una obligación, sino una herramienta para abrir puertas que su barrio no siempre ofrecía.
Una trayectoria que no nació de la nada
Desde la educación básica en el Colegio Eduardo Llanos, cercano a su sector, Dylan ya destacaba académicamente. No fue una explosión repentina de talento. Fue una trayectoria constante. Primeros lugares. Buen rendimiento. Responsabilidad. Y esa línea no se rompió en la enseñanza media.
En el Liceo Bernardo O’Higgins mantuvo el ritmo, incluso cuando el cansancio aparecía y las tentaciones de bajar los brazos eran reales.
El método: trabajo, ensayo y más ensayo
Cuando se le preguntó en la entrevista cómo se preparó para la PAES, su respuesta fue directa:
“Al principio estudié lo que no sabía. Después hice muchos ensayos. Llegó un momento en que ya no me quedaban más ensayos por hacer”.
No hubo atajos. No hubo fórmulas mágicas. Hubo perseverancia.
La llamada que llegó en medio del almuerzo
El momento exacto del anuncio quedó grabado en la memoria familiar. Estaban almorzando pollo con papas fritas cuando llegó la llamada. Dylan pensó que quizás se había equivocado en alguna pregunta. Dudó. No se permitió celebrar antes de tiempo.
La sorpresa fue total: puntaje nacional, 1000 puntos, el máximo permitido en la nueva escala PAES vigente desde 2023.
El plato quedó a medio comer. El teléfono no dejó de sonar.
El reconocimiento que partió en la radio y llegó al liceo
Tras la entrevista en Vilas Radio, comenzaron a llegar mensajes desde distintos puntos de la región y del país. Auditores, docentes, vecinos y exalumnos destacaban no solo el puntaje, sino la historia detrás de él.
Ese mismo día, a las 12:00 horas, Dylan y su madre fueron recibidos en el Liceo Bernardo O’Higgins por su director, Sebastián Chang, en un gesto de reconocimiento institucional que simbolizó algo más grande: el orgullo de una comunidad educativa completa.
Un logro que trasciende a Dylan
A nivel nacional, la PAES 2025 dejó varios puntajes destacados, incluyendo otros estudiantes en Tarapacá y Arica y Parinacota. Jóvenes talentosos que también demostraron excelencia académica.
Sin embargo, la historia de Dylan Muñoz Brito resuena con especial fuerza porque no se trata solo de rendimiento, sino de origen, contexto y perseverancia. Es la historia de un joven de barrio que no renunció a su propósito.
El futuro: seguir avanzando sin olvidar de dónde viene
Dylan ya proyecta su próximo desafío: estudiar Ingeniería Civil Química. Un camino largo, exigente, pero coherente con la disciplina que lo trajo hasta aquí.
Mientras tanto, su historia ya está cumpliendo un rol mayor: inspirar. Inspirar a otros jóvenes de la Jorge Inostroza. A madres que luchan en silencio. A estudiantes que creen que no se puede.
Cuando la radio se transforma en voz de los que no siempre se escuchan
Vilas Radio no solo entrevistó a un puntaje nacional. Fue el espacio donde una historia de barrio se convirtió en noticia nacional. Donde una familia fue escuchada. Donde quedó claro que el mérito existe, incluso cuando el contexto es adverso.
Dylan Muñoz Brito, desde la Jorge Inostroza de Iquique, ya dejó una enseñanza clara:
El esfuerzo no hace ruido, pero cuando da frutos, se escucha en todo el país.







