
La Tercera Comisaría de Alto Hospicio oficializó este martes su cambio de mando, marcando una nueva etapa en la estrategia de seguridad ciudadana para este 2026. Tras dos años de gestión en los que se logró consolidar el traslado de la unidad al corazón de la comuna, el mando saliente entregó el cargo destacando que la cercanía con los habitantes es vital para enfrentar la complejidad delictiva del sector.
En ese sentido, Reinaldo Riveros, comandante de Carabineros (comisario saliente), manifestó que el éxito de su administración radicó en la integración con las autoridades locales y la vocación de servicio.
En relación con ello el comandante señaló que “el desafío fue alto, pero mientras se trabaje en conjunto con los vecinos, el trabajo se hace mucho más fácil. Dejamos un buen pie para que el comisario que entra continúe la labor con nuevas estrategias para seguir colaborando con esta comuna que sigue creciendo mucho”, señaló el oficial, quien ahora asumirá funciones en el Labocar Iquique.
Durante el último bienio, la unidad logró una reducción del 3% en los delitos de mayor connotación social, éxito atribuido al uso de cámaras de vigilancia municipal y la coordinación con la Fiscalía, la PDI y Gendarmería. La reubicación de la unidad al centro urbano fue clave para mejorar la distribución de los servicios y la sensación de seguridad de los vecinos, quienes ahora cuentan con una policía más accesible y oportuna ante las emergencias.
Por su parte, Gustavo Fernández, mayor de Carabineros (nuevo comisario de la unidad), sostuvo que su prioridad será combatir el avance de las organizaciones criminales que intentan posicionarse en la zona. “Llegar como comisario implica liderar en un contexto donde existen bandas que están tomando espacios; el trabajo tiene que ser minucioso y guiado por inteligencia. Nuestro desafío no es solo mantener los números positivos, sino mejorarlos para la ciudadanía”, afirmó el jefe policial, quien registra experiencia previa en la Primera Comisaría de Iquique.
El nuevo comisario, quien trabajará de manera estrecha con las juntas de vecinos y comités de seguridad, subrayó que no «bajará los brazos» en la labor preventiva. La ceremonia finalizó con un compromiso de fortalecer las mesas de trabajo intersectoriales, asegurando que la presencia de Carabineros de Chile en las calles de Alto Hospicio será la base para recuperar los espacios públicos y garantizar la tranquilidad de las familias.







