
Un giro significativo en la relación entre el Gobierno y la policía uniformada quedó reflejado esta semana, luego de que Gabriel Boric fuera distinguido con la máxima condecoración de Carabineros de Chile, pese a que años atrás había planteado públicamente la necesidad de “refundar” la institución.
La distinción fue otorgada mediante la Resolución Exenta N°82, fechada el 17 de febrero de 2026, donde la Dirección General de Carabineros de Chile confiere al Mandatario la condecoración “Alguacil Mayor Juan Gómez de Almagro” en grado de “Alguacil Ilustre”, el reconocimiento más alto que entrega la institución.
Según el documento oficial, el premio responde al “fortalecimiento estructural de Carabineros” impulsado durante su administración, destacando inversiones en recursos humanos, equipamiento logístico y tecnología de última generación.
FUNDAMENTOS DEL RECONOCIMIENTO INSTITUCIONAL
El texto firmado por el general director Marcelo Araya señala que la gestión presidencial permitió elevar los estándares operativos y enfrentar con mayor capacidad los desafíos derivados del aumento del crimen organizado y la presión por mayor seguridad pública.
Entre los puntos subrayados se menciona que la institución logró responder con “solidez y resiliencia” a un escenario marcado por hechos delictuales complejos, reforzando su rol como garante del orden público y del Estado de Derecho.
Asimismo, la resolución expresa que estas acciones generan “gratitud y reconocimiento” hacia el Jefe de Estado por parte de Carabineros.
DEL CUESTIONAMIENTO A LA DISTINCIÓN
El contraste político resulta evidente. En febrero de 2021, cuando era diputado, Boric exigía públicamente una refundación de la policía, responsabilizando al gobierno de entonces, encabezado por Sebastián Piñera, por la crisis institucional.
Hoy, en cambio, la misma institución lo distingue por haber impulsado una agenda de modernización, respaldo presupuestario y reorganización interna, en un contexto de fuerte demanda ciudadana por seguridad.
Desde Carabineros explican que esta condecoración es parte de una tradición simbólica que se otorga habitualmente a los jefes de Estado al final de su mandato. Sin embargo, el reconocimiento adquiere un significado especial por el cambio de postura que marcó la trayectoria política del Presidente frente a la institución policial.
Con esta distinción, se consolida una transición política clara: del llamado a refundar Carabineros, al reconocimiento formal por su fortalecimiento estructural.







