
Un tenso intercambio de posturas marcó la última sesión del Concejo Municipal de Huara, donde se cuestionó la agilidad de la respuesta administrativa ante las emergencias climáticas. El debate se centró en la falta de suministros básicos tras las lluvias en localidades como Pachica, lo que derivó en una profunda discusión sobre si el municipio cumple realmente con un despliegue operativo de «24-7» para atender a los vecinos afectados por las precipitaciones estivales.
Respecto a la disponibilidad de los servicios, la polémica creció cuando se analizó la tardanza en la reacción institucional. Joaquín Flores, concejal de Huara quien manifestó que el municipio debe mantener una operatividad total y cuestionó por qué no se actuó preventivamente tras recibir una carta de alerta el pasado viernes 30. El edil sostuvo que la comunidad espera una gestión que no se limite a los horarios de oficina, especialmente cuando se trata de asegurar el agua potable para la población más vulnerable.
En cuanto a la jornada de los funcionarios, la máxima autoridad comunal José Bartolo, alcalde de Huara, aclaró los límites reales de la planta municipal, aseverando que el grueso del personal trabaja “de lunes a viernes nomás”, exceptuando a los equipos de Seguridad y Emergencia que están siempre operativos.
Además, el jefe comunal precisó que, en situaciones de catástrofe, el ingreso a los pueblos depende de que la intensidad de la lluvia disminuya, priorizando la seguridad de los trabajadores ante la bajada de los ríos.
Sobre la imposibilidad de anticipar ayuda, el alcalde reveló que existen trabas legales que impiden actuar antes de que ocurra el siniestro, destacando que por prohibición de la Contraloría la municipalidad no puede entregar elementos como nylon o forraje de manera preventiva.
Así también, la autoridad comunal explicó que los protocolos actuales solo permiten el uso de recursos cuando existe una alerta amarilla o roja vigente, afirmando que bajo el sistema actual “no se puede entregar nada si no hay una alerta que lo permita”.
Finalmente, la administración destacó que estas restricciones fiscales complican la labor en terreno durante la temporada estival, concluyendo que se encuentran en una posición difícil frente a los organismos fiscalizadores, por lo que han solicitado a la Delegación Presidencial flexibilizar los mecanismos de ayuda. Con esto, la comuna busca encontrar una vía que permita asistir a las familias afectadas de forma más rápida y eficiente ante las próximas crecidas.







