
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, adelantó que la próxima negociación para el reajuste del sueldo mínimo en Chile deberá abordarse con un criterio de máxima responsabilidad. El secretario de Estado advirtió que el escenario actual está marcado por un desempleo persistente y serias dificultades para las pequeñas y medianas empresas, factores que obligan a proponer un incremento acotado.
Desde el Gobierno enfatizaron que aumentos excesivos en los costos laborales podrían frenar la creación de puestos de trabajo formal en un momento crítico. Según cifras oficiales, existen actualmente más de 862 mil personas que no tienen empleo en el país, lo que representa una tasa de desocupación que afecta especialmente a mujeres y jóvenes, quienes enfrentan mayores barreras de acceso al mercado.
En ese sentido, Tomás Rau, ministro del Trabajo, señaló que «cuando se dice que una política aumenta el desempleo, pero poquito, hay que tener ojo, porque en cada décima hay más de 10 mil personas buscando trabajo» y recalcó que la discusión salarial requiere necesariamente una «mucha dosis de realidad«.
PROTECCIÓN A LAS PYMES Y FOMENTO AL EMPLEO FORMAL
La preocupación del Ejecutivo radica en el impacto que el costo laboral tiene sobre las pymes, sector que ha destruido empleo de manera consecutiva durante los últimos 16 meses. Para contrarrestar este fenómeno, el Ministerio busca equilibrar cualquier alza salarial con la productividad real de las empresas, evitando que la carga financiera termine fomentando la informalidad laboral en los sectores más vulnerables.
En esa línea, el gobierno del presidente José Antonio Kast prepara un paquete de hasta 45 medidas orientadas a reactivar la economía nacional. Entre las iniciativas destaca un mecanismo de incentivo a la contratación, que operaría mediante un crédito tributario para reducir el gasto de emplear a trabajadores que perciben rentas cercanas al mínimo, fomentando así la estabilidad contractual.
Ante ello, el jefe de la cartera del Trabajo manifestó que «nosotros queremos crear más empleo formal, pero un aumento del salario mínimo puede afectar ese objetivo» y aseguró que la mejor política social para el país es recuperar el crecimiento económico para salir del estancamiento de la última década.
CRÍTICAS AL ESTADO DEL MERCADO LABORAL
La autoridad también se refirió al complejo panorama heredado en materia de empleabilidad. Con una tasa de desempleo general del 8,3%, y una cifra que se dispara al 22% en el segmento juvenil, el ministro Rau cuestionó la gestión anterior y defendió la urgencia de romper el letargo económico que mantiene al país creciendo apenas en torno al 2% anual.
Finalmente, desde la cartera del Trabajo señalaron que el foco principal será proteger a quienes ganan hasta 1,5 veces el sueldo mínimo, por ser el grupo con mayor riesgo de precarización. El despliegue de la agenda legislativa buscará así dar seguridad a las familias chilenas mediante el fortalecimiento de sus fuentes de ingresos y la reactivación de la inversión privada.
Finalmente, Tomás Rau, ministro del Trabajo, expresó que «no hay que olvidar que hemos recibido un mercado laboral con una tasa de desempleo altísima» y concluyó afirmando que entregar una administración con casi un millón de desocupados representa una clara falta de agenda laboral.




