
En una jornada histórica para la aeronáutica nacional, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) conmemoró los 100 años de vida de su unidad fundacional: el Grupo de Aviación Nº 1. La ceremonia, realizada en la Plaza 21 de Mayo, no sólo celebró un aniversario, sino que rindió tributo a un siglo de soberanía en los cielos del norte. Esta unidad, que nació en 1926, es incluso más antigua que la propia institución independiente, la cual cumplirá su centenario recién en 2030.
La historia de este grupo es la historia misma de la ocupación del aire en Chile. Sus orígenes se remontan a la visión del Comodoro Arturo Merino Benítez, quien comprendió que el poder aéreo no podía centralizarse en Santiago. Tras el histórico Raid Santiago-Tacna de 1924, se comisionó a los capitanes Armando Castro y Diego Aracena para buscar un terreno estratégico en el norte. Así se eligió Alto Hospicio, debido a su ubicación privilegiada y su conexión férrea con Iquique, operando allí hasta su traslado a Chucumata en 1975.

En ese sentido, Hugo Rodríguez González, comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile, manifestó que hacer este alto en el año 2026 constituye un privilegio y una responsabilidad moral, señalando que la unidad es la «piedra angular de nuestra historia aeronáutica».
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue la entrega de la condecoración «Ruta del Centenario». En un acto de justicia institucional, se reconoció la trayectoria del ex comandante del Grupo, General de Brigada Aérea (R) Daniel Reveco Valenzuela. Asimismo, se premió la excelencia de siete integrantes actuales: el comandante Daniel Adriazola, el capitán Ángel Morales, el subteniente Sebastián Marmolejo, el suboficial Henry Quinzacara, el sargento 1º Mario Calderón, la cabo 2º Lesly Reyes y la empleada civil Constanza González.
Ante ello, el general del Aire sostuvo que esta unidad es la Escuela Táctica de Aviación de Combate donde no solo se aprende a volar, sino a «pensar, decidir y actuar como un aviador militar».
El legado del Grupo Nº1, apodado cariñosamente como las «Águilas Blancas de la Pampa», ha forjado generaciones de pilotos que han custodiado el desierto más árido del mundo. Durante el acto, un F-16 surcó el cielo iquiqueño tras un minuto de silencio, simbolizando la continuidad del espíritu de sacrificio de sus mártires. Hoy, desde la Base Aérea Los Cóndores, la unidad continúa siendo el primer peldaño de la carrera aeronáutica táctica en el país.
La máxima autoridad de la FACh, concluyó su intervención reafirmando el compromiso con la región y destacando que sus hombres y mujeres son «valientes y orgullo de Chile».

La ceremonia de clausura contó con un impecable desfile militar presidido por el General Rodríguez y el comandante de la Iª Brigada Aérea, General Guillermo Pino Maggi. Al evento asistieron el delegado Presidencial Regional, Pedro Medalla; el Gobernador Regional, José Miguel Carvajal; el Seremi de Gobierno, Rodrigo Vargas; el alcalde de Iquique, Mauricio Soria Machiavello; y altos mandos de las Fuerzas Armadas y de Orden.







