
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica dictó una sentencia unánime contra Camilo Cisternas Ríos por robo con violencia. El delincuente acechó a la víctima hasta su domicilio, la amenazó con un cuchillo de cocina y, tras no lograr obtener su celular, le propinó una violenta patada antes de ser capturado por Carabineros.
En un fallo ejemplar que busca dar una señal de seguridad a la ciudadanía, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica condenó a 5 años y un día de presidio efectivo a un hombre que protagonizó un violento asalto en la vía pública en marzo de 2025. El fallo, dictado de manera unánime por los magistrados, no otorga beneficios extracarcelarios, obligando al sentenciado al cumplimiento íntegro de la pena en un recinto penitenciario.
El violento asalto en calle Azola
Los hechos, acreditados por el tribunal más allá de toda duda razonable, ocurrieron la noche del 25 de marzo de 2025. La víctima, identificada con las iniciales C.N.C.V., caminaba de regreso a su hogar tras comprar alimentos en el local «Sanguchito«.
Mientras transitaba por calle Azola, fue interceptada por Camilo Andrés Cisternas Ríos, quien la siguió sigilosamente hasta la puerta de su vivienda. Allí, el delincuente extrajo un cuchillo tipo cocinero y la amenazó de muerte: «Pásame la plata, pásame todo o te acuchillo«.
Ante el terror del ataque, la mujer le entregó lo único que llevaba: una bolsa de pollo y papel higiénico. Sin embargo, el agresor no se dio por satisfecho y exigió el teléfono móvil. Ante la valiente negativa de la víctima, Cisternas Ríos le propinó una patada en el estómago que le causó un eritema, para luego darse a la fuga.
Captura inmediata y huella genética
Gracias a la rápida denuncia y al despliegue de Carabineros, el acusado fue capturado a pocas cuadras del lugar del asalto. El tribunal aplicó, además de la cárcel, las penas accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos públicos y derechos políticos.
Un punto relevante del fallo es que, una vez ejecutoriada la sentencia, se procederá a la toma de muestras biológicas del condenado para incorporar su perfil genético en el registro nacional de ADN de condenados, facilitando su identificación en futuros delitos.







