
Una persecución silenciosa en pleno altiplano terminó con seis personas detenidas y cinco vehículos recuperados, luego que Carabineros desbaratara un intento de contrabando por un paso clandestino hacia Bolivia, en uno de los sectores más inhóspitos y vigilados del norte del país.
El amanecer en el Salar de Coipasa parecía tranquilo, pero bajo el cielo abierto del altiplano se movía una caravana que no debía estar allí. Cinco vehículos avanzaban en fila, levantando polvo sobre una ruta invisible, utilizando un paso no habilitado para abandonar el territorio chileno. El destino: Bolivia. El delito: contrabando.
Fue en ese escenario donde un despliegue coordinado de Carabineros logró frustrar la operación. Personal de la Subcomisaría de Colchane, junto a unidades especializadas del OS7, OS9 y la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV) de Tarapacá, realizaban patrullajes preventivos en la zona fronteriza cuando detectaron el desplazamiento irregular de los automóviles.
Al advertir la presencia policial, los conductores intentaron huir en distintas direcciones, dispersándose en el terreno abierto del salar. Sin embargo, la maniobra no prosperó. Tras un seguimiento controlado, Carabineros logró interceptar los cinco vehículos y detener a sus ocupantes, quienes no pudieron acreditar la propiedad ni portar documentación legal que autorizara la salida de los móviles del país.
Los seis detenidos, todos adultos y de nacionalidad boliviana, fueron aprehendidos en el lugar y trasladados para su control de detención en el Juzgado de Garantía de Pozo Almonte, donde enfrentaron cargos por el delito de contrabando. Según se informó, ninguno de ellos mantenía antecedentes penales en Chile.
Los vehículos recuperados quedaron a disposición del Servicio Nacional de Aduanas, organismo que continuará con los procedimientos administrativos y legales correspondientes para determinar su origen y situación jurídica.
Desde Carabineros destacaron que este tipo de operativos forman parte de una estrategia permanente de control fronterizo, orientada a combatir delitos transnacionales que afectan tanto la seguridad como la economía del país. El altiplano, señalaron, no es tierra de nadie: cada patrullaje busca cerrar rutas clandestinas utilizadas por redes ilícitas que intentan aprovechar la geografía extrema para evadir la fiscalización.
Así, en medio del silencio del desierto y la inmensidad del Salar de Coipasa, una nueva caravana ilegal fue detenida antes de cruzar la frontera, dejando en evidencia que el contrabando de vehículos sigue siendo una amenaza latente en la zona norte, pero también que la vigilancia no baja la guardia.







