
La Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC) asegura que el sector se encuentra en un «punto de quiebre» debido a la imposibilidad de absorber más costos. El gremio exige al Ministerio de Hacienda el cumplimiento inmediato de acuerdos sobre transparencia de mercado y la actualización del Índice de Costos del Transporte para evitar una paralización que afectaría a todo el país.
La estabilidad logística de Chile pende de un hilo. Este miércoles 8 de abril de 2026, la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) elevó drásticamente el tono de su discurso, entregando un ultimátum definitivo al Gobierno frente a la inminente alza de los combustibles proyectada para mediados de este mes. El gremio advirtió que, de concretarse este incremento, el sector se verá forzado a iniciar una paralización a nivel nacional debido a la inviabilidad financiera de sus operaciones.
Una reunión clave con Hacienda
En una reciente instancia de diálogo con el ministro de Hacienda, los dirigentes gremiales expusieron la crítica situación de costos que golpea a los transportistas. Si bien la autoridad se comprometió a avanzar en medidas para contener el impacto de los precios y fortalecer la transparencia del mercado, desde la Confederación señalan que las herramientas actuales son insuficientes para proteger a los pequeños y medianos empresarios.
El presidente de la CNTC, Sergio Pérez, fue categórico al señalar que el sector ha llegado a su límite técnico. «Esta nueva alza llega en un momento extremadamente complejo; hoy simplemente no existe capacidad para seguir absorbiendo estos costos», afirmó el dirigente, subrayando que la operación del transporte de carga se volvería completamente insostenible si el precio aumenta un solo peso más.
El «ahogo» financiero: El desfase de los 90 días
Uno de los puntos más críticos revelados por el gremio es la falla estructural en la cadena logística que obliga a los transportistas a actuar como financistas del sistema. Mientras que el combustible debe pagarse al contado en las estaciones de servicio, los pagos por fletes y servicios de transporte se realizan con desfases de hasta 90 días.
Esta brecha temporal, sumada a la falta de mecanismos automáticos para ajustar tarifas en línea con los costos reales, está destruyendo el capital de trabajo de las empresas. Según la CNTC, los transportistas quedan completamente expuestos ante los grandes generadores de carga, quienes no estarían reconociendo los incrementos en sus pagos.
Las tres exigencias del ultimátum
Para deponer la amenaza de paro, la Confederación exige al Ejecutivo el cumplimiento efectivo y en plazos acotados de tres compromisos fundamentales:
- Mecanismos de contención: Implementar medidas reales que frenen la escalada del precio de los combustibles.
- Transparencia de mercado: Acciones concretas ante la Fiscalía Nacional Económica para fiscalizar las distorsiones en la cadena.
- Actualización del ICT: Concretar de forma urgente una actualización efectiva del Índice de Costos del Transporte (ICT) para permitir un traspaso de costos justo.
Un escenario límite
El Directorio Nacional de la CNTC concluyó que la falta de respuestas ha dejado al gremio en una posición de vulnerabilidad extrema. La advertencia final es clara: si el Gobierno no cumple lo pactado y persiste la presión inflacionaria sobre el diésel, el paro será inevitable, poniendo en riesgo no solo la continuidad de miles de pymes del transporte, sino también el abastecimiento de productos básicos en todo el territorio nacional.




