
La emergencia por incendios forestales en la zona centro-sur del país continúa siendo crítica. De acuerdo con el último balance entregado por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF), más de 42.000 hectáreas han sido consumidas por el fuego a nivel nacional, mientras que se mantienen 12 incendios activos en combate y la cifra de personas fallecidas permanece en 20.
Las regiones más afectadas siguen siendo Biobío y Ñuble, donde se concentra la mayor superficie quemada y donde el Gobierno mantiene vigente el Estado de Catástrofe, con el objetivo de facilitar la coordinación interinstitucional y el despliegue de recursos de emergencia.
Actualmente, a nivel país se contabilizan 59 incendios registrados, de los cuales 12 permanecen activos, 46 han sido controlados y dos se encuentran extinguidos. La superficie afectada continúa en proceso de validación técnica, aunque reportes preliminares indican que podría superar las 64 mil hectáreas considerando los últimos focos detectados en ambas regiones.
IMPACTO DE LA EMERGENCIA
El balance humano y material refleja la magnitud de la tragedia. Las autoridades informaron que más de 7.200 personas han resultado damnificadas, mientras que cerca de 600 viviendas han sido destruidas o presentan daños, principalmente en la región del Biobío. Asimismo, alrededor de 560 personas permanecen albergadas en centros temporales tras ser evacuadas de sus hogares.
Las comunas más afectadas incluyen, en Biobío, Concepción, Penco, Tomé y Laja, y en Ñuble, Ránquil, Quillón, Bulnes, El Carmen, Coelemu, Pinto y San Nicolás, donde se mantienen distintas alertas preventivas debido a la persistencia de los focos.
DESPLIEGUE Y CAUSAS BAJO INVESTIGACIÓN
El combate de los incendios involucra un amplio despliegue de brigadistas forestales, bomberos, Fuerzas Armadas y recursos aéreos, además del apoyo del Ministerio de Obras Públicas con maquinaria pesada para la construcción de cortafuegos en sectores de alto riesgo.
Las autoridades han señalado que la principal hipótesis apunta a la intencionalidad humana en el origen de varios de los siniestros, motivo por el cual la Fiscalía mantiene investigaciones en curso. A esto se suman las condiciones climáticas adversas, con altas temperaturas y fuertes vientos, que han favorecido la rápida propagación de las llamas.
SENAPRED reiteró el llamado a la población a informarse únicamente por canales oficiales y a respetar las órdenes de evacuación cuando estas sean emitidas. Para conocer la evolución de la emergencia y las alertas vigentes, se recomienda seguir los reportes actualizados de CONAF y SENAPRED, mientras continúan los esfuerzos por controlar los incendios y evitar nuevas víctimas.







