
Arica vive su propio latido: tres días intensos de música, danza y color concluyeron con una explosión de energía cultural que une a miles de asistentes, comparsas multiculturales y ritmos ancestrales en la gran jornada final del Carnaval Andino “Con la Fuerza del Sol”. Lo que parecía imposible tras meses de preparativos y pruebas termina consolidándose como una de las celebraciones más multitudinarias y emocionantes del norte chileno.
Desde primera hora del último día de carnaval —este domingo 1 de febrero— la ciudad se despereza con un murmullo de tambores y quenas. Los preparativos, visibles desde temprano en el circuito extendido por más de 800 metros que fue escenario de las tres jornadas oficiales del carnaval, hablaban de una fiesta en su punto más alto.
Corredor humano: comparsas, música y sudor bajo el sol
La tercera y última jornada para muchos se siente como la cúspide de una montaña que se había ido subiendo lentamente desde el sábado. Las 78 comparsas inscritas ya no desfilaban como competidores, sino como protagonistas de un relato colectivo: danzantes con trajes que parecían pinturas ambulantes, músicos marcando ritmos ancestrales, y un sol que, contra todo pronóstico, parecía bendecir la fiesta.
Cada agrupación desplegó su repertorio con la intención de impresionar a los jurados y al público. Caporales, tinkus, morenadas y tobas se fusionaron con estilos contemporáneos, generando un mosaico sonoro que avanzaba por las avenidas Comandante San Martín, Pedro Montt, 18 de Septiembre y Arturo Prat, en un trayecto que terminó en la emblemática avenida San Marcos, corazón palpitante del carnaval.
Foro tras foro, esquina tras esquina, la gente se agolpaba para aplaudir. Grupos familiares, turistas y residentes llenaron las calles, muchos con cámaras listas, otros simplemente dejándose llevar por la música que parecía no querer detenerse nunca.
Vecinos como protagonistas y un pulso comunitario sorprendente
A diferencia de otras celebraciones, en Arica el carnaval se vivió también entre quienes lo habitan todo el año. No faltaron los relatos de vecinos que compartieron jugos y comidas bajo sombrillas improvisadas, o que se detuvieron en la esquina a pesar del calor y el bullicio, atentos a cada paso de las comparsas.
Algunos asistentes confiesan que esta tercera jornada era la que más esperanza y expectativa generaba: era la que cerraba, la que saturaba de recuerdos cada calle y cada amanecer de febrero. Para muchos, el carnaval ya no era un evento pasado, sino un momento de identidad que quedará marcado en la memoria colectiva.
Acción policial y convivencia ciudadana sin mayores incidentes
Pese a la magnitud de la fiesta, que generó una afluencia masiva de público, no se registraron incidentes de gravedad ni enfrentamientos policiales de consideración durante la jornada final. Carabineros de Chile, en coordinación con organizadores del carnaval, desplegó un operativo preventivo enfocado en la gestión de multitudes, tránsito y seguridad en puntos neurálgicos del circuito, logrando mantener un ambiente festivo sin perturbaciones.
Fuentes policiales destacaron que la respuesta ciudadana fue mayoritariamente respetuosa, colaborando con los cierres de calle y las indicaciones de seguridad, lo que permitió que la jornada avanzara sin intervención agresiva ni reportes de violencia significativos.
Un cierre que celebra la diversidad y proyecta futuro
El carnaval llegó a su punto culminante al caer la tarde, con un ambiente que mezclaba la alegría de la música con la emoción contenida de quienes esperaban saber qué comparsas serían destacadas por jurados locales, nacionales e internacionales. No fue solo una competencia: fue una fiesta impreganada de raíces culturales que representa la fusión de pueblos y tradiciones.
Al finalizar, con el anuncio de los resultados programado para el lunes 2 de febrero y la participación de artistas invitados como Illapu y agrupaciones como Sabor Sabor provenientes de Bolivia, la ciudad se resignificó en su papel como epicentro de la fiesta andina y multicultural.
Lo que viene: después de la fiesta, la evaluación y la memoria
Concluido el festival, la atención se desplazará hacia la premiación y la evaluación final de las comparsas, un momento en el que jurados especializados ponderarán técnica, estética y simbolismo de cada agrupación. Además, la organización del carnaval ya anticipa que se establecerán espacios de retroalimentación para fortalecer la edición del próximo año, con miras a expandir el alcance cultural, mejorar la experiencia y consolidar la transmisión internacional del acontecimiento.
Los próximos meses estarán marcados por encuentros, revisiones y la planificación de lo que será, sin duda, un Carnaval con la Fuerza del Sol 2027 aún más ambicioso, sostenible e inclusivo —reforzando la identidad ariqueña y la proyección de esta fiesta como patrimonio cultural viviente.
Cifras y datos que no se olvidan
- 🕺 Más de 78 comparsas participantes durante toda la competencia.
- 🎭 Circuito extendido con más de 800 metros adicionales de recorrido.
- 🌎 Presencia de grupos nacionales e internacionales.
- 📺 Transmisión en vivo para miles de espectadores por plataformas digitales durante todas las jornadas.






