
El ferrocarril como medio de transporte de carga para el Puerto de Iquique enfrenta severas desventajas geográficas que lo han hecho perder terreno frente a los camiones. El gerente general de la Empresa Portuaria Iquique (EPI), Rubén Castro, señaló que la altitud es el obstáculo insalvable para la eficiencia del tren en el tramo costero.
El ejecutivo explicó que los 1.000 metros de altura que separan al recinto portuario de la llanura de la Ruta 5 imponen un terreno complejo. Esta geografía obliga a un «serpenteo» ferroviario que ralentiza las operaciones, restando toda lógica competitiva al tren en comparación con la rapidez del transporte por carretera.
Es así como Rubén Castro, gerente general de la Empresa Portuaria Iquique (EPI), señaló que “el tema ferroviario funciona muy bien en largas distancias con cargas masivas y homogéneas, pero cuando tienes una diferencia de 1.000 metros de altura, ahí no sirve, porque se debe hacer un serpenteo tremendo”.
El análisis del ingeniero en transporte revela una brecha crítica: mientras un tren con 12 carros demora tres horas en procesar 24 contenedores, en ese mismo lapso el puerto despacha 60 contenedores en camiones. Debido a estas métricas, el gerente de EPI enfatizó que, por la geografía donde están emplazados, «el camión es el que va a funcionar».
Sin embargo, el ferrocarril sí es visto como una pieza clave para el Corredor Bioceánico una vez superada la barrera geográfica. Rubén Castro, gerente general de EPI, indicó que “una vez que ya estemos en Alto Hospicio o en Pozo Almonte, desde ahí el ferrocarril es útil para acercarse al paso de Jama, de todas maneras”.
Bajo esta premisa, la alternativa correcta para movilizar cargas internacionales entre Chile y Brasil es el transporte multimodal. El plan sugiere que el tren acerque la carga hasta el paso de Jama y ahí suba al camión, permitiendo un encadenamiento de modos que optimice los tiempos de la cadena logística.
Finalmente, Castro subrayó que países como Brasil y Paraguay ya avanzan en este modelo. Rubén Castro, gerente general de EPI, manifestó: “El puente entre Puerto Murtinho y Carmelo Peralta no es ferroviario, es vial; tiene que ser el resultado de un encadenamiento de modos y eso los brasileños y paraguayos lo tienen más claro que nosotros”.




