
Una grave amenaza viral ha puesto en alerta a los propietarios de mascotas tras reportarse un preocupante incremento de casos de panleucopenia felina en diversos países de América Latina. Esta enfermedad, provocada por el parvovirus felino, destaca por ser extremadamente contagiosa y poseer una resistencia ambiental superior a otros patógenos. El virus puede permanecer activo en superficies y objetos durante meses, convirtiendo cualquier entorno en un foco potencial de infección para gatos de todas las edades.
En ese sentido, la transmisión ocurre principalmente por el contacto directo entre animales o mediante fluidos como vómitos, secreciones y diarreas. Un factor crítico es que los seres humanos, aunque no pueden contraer la enfermedad, actúan como vectores al transportar el virus en sus manos o vestimenta. La patología ataca con tal velocidad que el cuadro clínico puede volverse mortal en cuestión de días, afectando severamente el sistema inmunológico y digestivo del felino.
Sobre la peligrosidad de este brote, Danya Espinoza, Veterinaria, manifestó que “es una enfermedad viral muy grave para gatitos, es contagiosa principalmente para gatos pequeños y gatos adultos no vacunados. Puede avanzar muy rápido y llegar a ser mortal, es bastante resistente al ambiente”. La experta advirtió que la vulnerabilidad es máxima en aquellos ejemplares que no cuentan con su esquema de salud al día.
La única barrera efectiva para frenar la propagación es la vacuna triple felina, la cual debe ser parte esencial del cuidado responsable. Este refuerzo inmunológico es necesario incluso para mascotas que no tienen acceso al exterior, dado que el virus puede ingresar al hogar de forma indirecta.
Al respecto, Danya Espinoza, Veterinaria, concluyó que “es la vacuna que se debe poner de forma anual en todos los gatitos, ya sean indoor u outdoor”, enfatizando que la prevención es la clave para evitar una tragedia familiar.







