
La Sala de la Cámara Baja aprobó la iniciativa que traslada de manera excepcional el festivo del 15 de agosto al lunes 10 de agosto para los años 2026 y 2027. La propuesta busca proteger la economía local sin crear un nuevo día libre, resguardando la fiesta religiosa más importante de la Pampa del Tamarugal.
La histórica demanda de los devotos del «Lolo» dio un paso gigante en el Congreso. La Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este lunes el proyecto de ley que declara feriado regional en Tarapacá el 10 de agosto para los años 2026 y 2027.
La iniciativa legal, que ahora pasa directamente al Senado para cumplir su segundo trámite constitucional, busca dar facilidades a las miles de familias que año a año se trasladan hasta la pampa para rendir homenaje al patrono de los mineros y transportistas.
La propuesta legislativa destaca por un diseño inteligente que esquiva los habituales reparos económicos del Gobierno. El proyecto no crea un nuevo día festivo en el calendario, sino que reemplaza, exclusivamente en la Región de Tarapacá, el feriado nacional del 15 de agosto por el 10 de agosto durante los próximos dos años.
Con esta fórmula de enroque de fechas, los parlamentarios lograron sortear las trabas de la responsabilidad fiscal, garantizando que el comercio y las empresas locales no asuman costos operacionales extras.
Identidad pampina y tradición viva
La discusión en el hemiciclo estuvo marcada por la defensa del patrimonio del Norte Grande. El diputado por Tarapacá, Álvaro Jofré, defendió con fuerza la moción en la Sala, recordando que el concepto de cultura tiene que ver directamente con cuidar y preservar lo que una sociedad considera valioso en sus costumbres del día a día.
«Pocas expresiones representan mejor esa idea que la festividad de San Lorenzo. Cada mes de agosto la Pampa del Tamarugal recibe a miles de peregrinos provenientes de Tarapacá y distintos rincones del Norte Grande. Durante estos días, las bandas de bronce, los bailes religiosos y las expresiones de fe dan vida a una celebración que constituye una de las manifestaciones culturales y religiosas más importantes de Chile», argumentó el parlamentario de la zona norte.
Un patrón para la fuerza trabajadora del norte
El debate parlamentario también puso sobre la mesa el carácter histórico de la región y cómo se conecta con la figura de San Lorenzo. La festividad no solo es un hito de fe, sino que simboliza directamente el esfuerzo, el trabajo y el temple del habitante del Norte Grande, un territorio clave que ha cimentado el desarrollo del país mediante la minería y el salitre.
«Tarapacá no es una región cualquiera, es una tierra donde la historia de Chile se ha escrito con el esfuerzo de sus mineros, de sus pampinos, de sus trabajadores», enfatizó Jofré durante su intervención en el Congreso. El legislador cerró su alocución asegurando que reconocer una de las tradiciones más profundas de la pampa no divide al país, sino que fortalece el vínculo entre la nación y la región, demostrando que se puede cuidar la identidad local sin alterar el equilibrio del calendario fiscal de Chile.
Con la aprobación unánime de los diputados, la pelota queda ahora en la cancha del Senado, donde las organizaciones de bailes religiosos y los municipios locales esperan una rápida tramitación para asegurar que este 10 de agosto de 2026 los tarapaqueños puedan celebrar al «Lolo» como corresponde.
Estos fueron los resultados de la votación:





