
Una de las tradiciones más antiguas de la Fiesta de La Tirana volvió a emocionar a la comunidad religiosa con la Sociedad Religiosa Morenos María del Carmen de Alto Hospicio, que recibió a sus nuevos promesantes a los pies de la Virgen del Carmen. El tradicional rito de vestir por primera vez el traje del baile marca el inicio del camino de fe de quienes asumen el compromiso de danzar en honor a la «Chinita del Carmelo».
Esta ceremonia representa uno de los momentos más significativos para las agrupaciones religiosas, ya que simboliza la incorporación oficial de nuevos integrantes y la continuidad de una tradición transmitida de generación en generación dentro de la festividad religiosa más importante del norte de Chile.
UNA TRADICIÓN QUE NACE DESDE LA FE
El segundo caporal de la Sociedad Religiosa Morenos María del Carmen de Alto Hospicio, David Aguirre Moreno, destacó la emoción de llegar hasta el Santuario y participar oficialmente de la celebración.
«Estamos felices de llegar a los pies de la Virgencita. Ha sido con harto sacrificio, harto esfuerzo, pero gracias a Dios pudimos lograrlo. Ahora estamos llenos de emoción y felices de iniciar esta fiesta», expresó.
La agrupación de Alto Hospicio cuenta actualmente con cerca de 25 a 30 integrantes, quienes mantienen viva esta tradición de recibir a sus nuevos bailarines frente a la imagen de la Virgen. Sobre el significado de este momento, el caporal señaló que «esto es importante por la fe».
EL PRIMER PASO DE UNA VIDA COMO PROMESANTE
Entre las nuevas integrantes se encuentra Ignacia Valencia Olivares, de 13 años, quien este año comenzó oficialmente su camino como bailarina religiosa, cumpliendo uno de sus mayores deseos junto a la Virgen del Carmen.
La joven explicó que su decisión nació desde una profunda devoción. «Yo creo en la Virgen y hace tiempo quería bailarle porque ella ha cumplido todo lo que le he pedido», relató.
Consultada sobre si su participación responde a una manda o a una expresión de fe, Ignacia fue clara: «Tengo fe en ella». La nueva promesante también contó que su vínculo con la Virgen nació gracias a su familia. «Mi mamá me enseñó a creer en la Virgen. Yo le he pedido hartas cosas y ella me las ha cumplido», señaló.
Con emoción tras vivir este importante momento, la adolescente aseguró que ingresar al baile era un anhelo que esperaba concretar hace tiempo. «Es muy importante para mí porque quería hacerlo hace tiempo y me estaba emocionando», manifestó.
Así, nuevos niños, jóvenes y adultos comienzan su camino como promesantes, manteniendo viva una tradición que une fe, identidad y cultura, y que cada año vuelve a renovar el compromiso de miles de bailarines con la Virgen del Carmen en la Fiesta de La Tirana.




