
Una importante vía de financiamiento directo comenzó a gestionarse desde el edificio gubernamental para ir en ayuda de las familias más afectadas por la crisis sanitaria en la Provincia del Tamarugal. La Comisión de Desarrollo y Afianzamiento de la Identidad Rural, Agricultura, Ganadería y Minería del Consejo Regional (Core) de Tarapacá sesionó de forma extraordinaria con el objetivo de revisar el estado de la emergencia fitosanitaria declarada en la localidad de Matilla, comuna de Pica, debido a la aparición de un brote de la mosca de la fruta.
La sesión estuvo conformada por los consejeros regionales Jorge Muñoz González, Luis Milla Ramírez, Octavio López Ávalos, Néstor Jofré Núñez, Mauricio Schmidt Silva, y Francisco Lincheo Torrejón. Tras escuchar las demandas del sector, la consejera regional y presidenta de la Comisión de Agricultura, Lucero Callpa Flores, anunció que “desde el Gobierno Regional queremos apoyar con los recursos de emergencia del 3% del FNDR, que es muy importante que las seremis de la macrozona norte puedan declararla zona de emergencia, zona de catástrofe, para poder impulsar y activar estos recursos”, enfatizando el compromiso de realizar un estricto seguimiento para asegurar que el dinero llegue a los agricultores que perdieron sus sustentos agrícolas.
La medida económica fue altamente valorada por las autoridades sectoriales, quienes deberán formalizar las carpetas de proyectos para liberar los montos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. El seremi de Agricultura, Fernando Chiffelle, catalogó el encuentro como “una muy valiosa reunión, muy valiosa. Transmitimos a lo que es el CORE, la problemática que está viviendo la región de Tarapacá. Hemos recibido una respuesta muy concreta, un apoyo hacia todo lo que corresponde en el trabajo que tenemos que enfrentar en la mosca y la fruta. Ahora nos corresponde a nosotros presentarles realmente un plan de trabajo concreto. Una vez realizado, evaluamos financieramente eso”, agregando además el llamado preventivo para denunciar de forma anónima al SAG el contrabando y la venta ilegal de frutas que arriesgan la sanidad del oasis.
UN SALVADO DE CARA A JUNIO
Los productores locales manifestaron que la inyección económica del Core es urgente debido a que los protocolos sanitarios del SAG implicaron la destrucción total de sus cosechas vigentes. El presidente de la Asociación Indígena Aymara Perla del Desierto de Matilla, Pedro Aguirre, relató con angustia que “hoy día el problema más grande que tenemos es el de la mosca y la fruta, dado que en el tema social nuestra gente está pasando momentos muy malos, debido a los cortes que se hicieron de frutas, las descargas que se hicieron. Y ahí nosotros pasamos un problema tremendo (…). Se nos puso y se nos complicó bastante el tema agrícola, porque no tenemos otro ingreso. En ese fondo nosotros vamos a tener que buscar la forma y la solución de ver cómo llegamos a fin de mes en el mes de junio. Va a ser complicado”.
La urgencia de activar los fondos de emergencia radica en la alta vulnerabilidad de los pobladores de la localidad, donde muchos de los afectados corresponden a adultos mayores o personas en situación de discapacidad. La consejera del Área de Desarrollo Indígena (ADI) de Matilla, Libertad Díaz, reconoció que “esperábamos mayores propuestas en esta mesa. Esperamos que con la gestión de la presidenta de la comisión se pueda articular, se pueda coordinar un mayor trabajo para dar solución a los agricultores de la región, especialmente en mi caso representando a los agricultores de Matilla”, relevando que la agricultura local representa un patrimonio cultural de identidad que urge levantar.
Por su parte, el Servicio Agrícola y Ganadero delineó los compromisos institucionales que complementarán el despliegue del Gobierno Regional en la zona. La directora regional del SAG, Sue Vera, agradeció la disposición del Consejo Regional y apuntó que trabajarán en “hacer la difusión de Mosca a la Fruta, de la campaña, poder concientizar a la comunidad, fortalecer las fiscalizaciones que hacemos como servicio agrícola y ganadero, sumar los esfuerzos de distintas instituciones como la Municipalidad de Pica, las universidades también (…), el INDAP también (…) se suma a este trabajo de poder contener esta plaga que está afectando específicamente hoy en día el oasis de Pica”.




