
Tetrápodos de hormigón, zanjas de hasta tres metros y nuevas medidas de vigilancia forman parte del reforzamiento desplegado por el Ejército de Chile en sectores estratégicos del límite internacional entre Arica y Perú. La intervención se enmarca en el Plan Escudo Fronterizo impulsado por el Gobierno para contener el ingreso irregular y fortalecer la seguridad en la Macrozona Norte.
Nuevas medidas de control comenzaron a implementarse en la frontera norte del país. Personal del Ejército de Chile se encuentra ejecutando trabajos de instalación de tetrápodos de hormigón y otras barreras físicas en sectores limítrofes de la Región de Arica y Parinacota con Perú, como parte de una estrategia destinada a restringir el paso de vehículos por rutas no habilitadas y reforzar la vigilancia territorial.
La intervención apunta a fortalecer el resguardo en zonas consideradas estratégicas para el control fronterizo, en medio de la persistencia del ingreso irregular de personas y del aumento de delitos asociados al crimen organizado en la Macrozona Norte.
Según información entregada por la Jefatura de Área Fronteriza (JAF) de Arica y Parinacota, las obras contemplan la instalación de obstáculos de gran tamaño —conocidos como tetrápodos— cuya función es bloquear el tránsito de vehículos en pasos no autorizados, dificultando cruces ilegales hacia territorio chileno.
Tetrápodos y zanjas: la nueva barrera física en la frontera
Las labores no sólo consideran barreras de hormigón.
El despliegue también incorpora la habilitación de zanjas de aproximadamente tres metros de profundidad, diseñadas para impedir el ingreso vehicular en sectores de alta vulnerabilidad fronteriza.
La combinación de obstáculos físicos busca cerrar rutas utilizadas históricamente para el tránsito clandestino de vehículos, tráfico ilícito y pasos migratorios no habilitados, fortaleciendo la capacidad de control territorial de las Fuerzas Armadas y organismos de seguridad.
Desde el Ejército explicaron que estas medidas permitirán mejorar el monitoreo permanente de sectores críticos del límite internacional, especialmente en zonas geográficas donde las condiciones del terreno favorecen cruces informales.
Plan Escudo Fronterizo y control migratorio
El reforzamiento forma parte del Plan Escudo Fronterizo, impulsado por la administración del presidente José Antonio Kast, iniciativa que busca endurecer el control de la frontera norte mediante infraestructura física, despliegue militar y fortalecimiento de capacidades operativas.
Entre sus principales objetivos se encuentra enfrentar el ingreso irregular al país, reforzar la vigilancia en pasos no habilitados y combatir fenómenos delictuales vinculados al tráfico de personas, contrabando y crimen organizado transnacional.
La medida se adopta en un escenario marcado por años de presión migratoria en la zona norte y por el aumento de delitos complejos asociados a redes criminales que operan en corredores fronterizos.
Despliegue militar amparado por decreto
La presencia de las Fuerzas Armadas en la frontera se sustenta además en el Decreto Supremo N°78, normativa que autoriza labores de apoyo y control militar en los límites internacionales de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.
Este instrumento legal permitió reforzar las tareas de resguardo territorial frente al incremento del flujo migratorio y de hechos delictuales detectados en la Macrozona Norte.
Bajo este marco, el Ejército ha mantenido presencia operativa en sectores fronterizos estratégicos, colaborando con tareas de observación, patrullajes, fiscalización y apoyo a las policías y autoridades civiles.
Mayor capacidad de vigilancia en sectores estratégicos
De acuerdo con la JAF Arica y Parinacota, la instalación de obstáculos físicos y el mejoramiento de medidas de control permitirán incrementar las capacidades de vigilancia y control territorial, especialmente en puntos considerados sensibles para la seguridad fronteriza.
El objetivo, recalcaron, es fortalecer la supervisión permanente de rutas vulnerables, aumentar la capacidad de disuasión y reducir espacios utilizados para ingresos irregulares hacia el país.
Las obras continúan desarrollándose en distintos puntos de la frontera regional y forman parte de un paquete más amplio de acciones orientadas a reforzar la seguridad en el extremo norte de Chile.
Créditos: Info Defensa




