
Un caso sin precedentes en la fiscalización de alta mar llegó a la Corte de Apelaciones de Iquique. Se trata de una denuncia judicial en contra de la empresa asiática Rongcheng City Rongyuan Fishery Co. Ltd., dueña del buque Lu Rong Yuan Yu 667, por presunta pesca ilegal dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chile, específicamente frente a las costas de la Región de Tarapacá.
Según publicó La Tercera, lo innovador de este proceso es que la acusación se sustenta en evidencia satelital de la NASA. Las imágenes detectaron que la madrugada del 1 de octubre de 2025, la embarcación se internó en aguas jurisdiccionales chilenas. Durante su permanencia, el buque mantuvo encendidos potentes sistemas de iluminación y navegó a una velocidad inferior a un nudo, comportamiento típico de la extracción de calamar o pota.
En ese sentido, Antonia Berríos, coordinadora general de ONG FIMA, señaló que “por la evidencia con la que contamos, resulta bastante claro el caso en que esta nave, mientras realizaba maniobras de pesca desde fuera de la zona económica exclusiva, ingresa a territorio jurisdiccional chileno utilizando los sistemas de iluminación que se usan para atraer a los cardúmenes”.
TECNOLOGÍA ORBITAL CONTRA LA IMPUNIDAD EN ALTA MAR
La denuncia, impulsada por la ONG FIMA, utiliza datos del sistema VIIRS y del sistema de identificación automática (AIS). Estas herramientas permitieron establecer que el buque traspasó el límite marítimo por cerca de 600 metros. Según los expertos, el hecho de que la nave operara correctamente en las fronteras de Perú y Argentina sugiere que la tripulación conocía los límites y la infracción fue deliberada.
Desde Sernapesca confirmaron que la nave extranjera no posee permisos para operar en Chile. Ante la gravedad de los hechos, el armador del buque arriesga multas millonarias que podrían escalar debido a las 1.531 toneladas de registro de la embarcación, además del posible comiso de las artes de pesca y de las especies capturadas ilegalmente.
Así también la coordinadora general de ONG FIMA, sostuvo: “Este caso puede sentar un precedente para situaciones similares, ya que sin esta información captada por tecnología satelital no era posible identificarlos. Esta nave probablemente pensó que podía quedar en la impunidad y no ser descubierta”.
Este proceso judicial es el primer resultado en Chile del proyecto Legal Ocean Watch (LOW), una iniciativa regional que busca frenar la depredación de los océanos. El fallo de la justicia iquiqueña será fundamental para fortalecer la vigilancia en una zona donde la fiscalización directa es compleja, marcando un punto de inflexión en la defensa de la biodiversidad marina nacional.




