
El Delegado Presidencial Provincial, Sebastián Huerta, y el Alcalde de Putre, Javier Tito, realizaron una inspección técnica en terreno tras las inquietudes planteadas por el Concejo Municipal. La iniciativa busca acelerar las gestiones para mejorar la seguridad vial en una de las rutas más críticas y aisladas de la región.
En un esfuerzo conjunto por acortar las brechas de aislamiento en las zonas extremas, el Delegado Presidencial Provincial de Parinacota, Sebastián Huerta, y el Alcalde de Putre, Javier Tito, se trasladaron hasta la Ruta A-93. Esta vía es el cordón umbilical que conecta la localidad de Parinacota con el poblado fronterizo de Visviri, y su estado actual se ha convertido en una prioridad habitacional y estratégica para la provincia.
La visita responde a la preocupación manifestada formalmente durante el último Concejo Municipal de Putre, donde se expusieron las dificultades que enfrentan diariamente los comuneros, transportistas y servicios de emergencia que transitan por este sector de alta montaña.
Diagnóstico en terreno y seguridad vial
Durante el recorrido, las autoridades evaluaron los puntos más críticos del trazado, el cual se ve constantemente afectado por las condiciones climáticas extremas del altiplano y el tránsito de carga. El objetivo de la inspección fue doble:
- Evaluar el pavimento y señalética: Identificar los tramos con mayor deterioro que ponen en riesgo la seguridad de los conductores.
- Gestionar recursos: Recabar antecedentes técnicos para solicitar intervenciones de conservación mayor ante el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Dirección de Vialidad.
Un compromiso con las comunidades rurales
Para el Delegado Sebastián Huerta, esta acción es parte de un despliegue permanente para asegurar que la presencia del Estado llegue a cada rincón de la provincia. Por su parte, el Alcalde Javier Tito enfatizó que una ruta en buen estado no solo significa viajes más cortos, sino también un impulso al desarrollo económico local y un acceso más digno a la salud y educación para quienes hacen patria en la frontera.
«La conectividad de la Ruta A-93 es vital. No podemos permitir que nuestras comunidades queden aisladas o en riesgo. Estamos trabajando de la mano con la Delegación para que las mejoras no sean solo parches, sino soluciones duraderas para nuestra gente», señalaron las autoridades durante la jornada.
Las gestiones continuarán en las próximas semanas con mesas técnicas de trabajo para definir los plazos de intervención y las fuentes de financiamiento que permitan devolverle la seguridad a este eje fundamental del extremo norte de Chile.







