CORTE IDH CONDENA A PERÚ POR ESTERILIZACIÓN FORZADA Y MUERTE DE CAMPESINA DURANTE RÉGIMEN DE FUJIMORI

El tribunal internacional determinó la responsabilidad del Estado peruano por el fallecimiento de Celia Edith Ramos Durand tras un procedimiento no consentido en 1997, sentando un precedente clave sobre las sistemáticas violaciones de derechos humanos ocurridas bajo el gobierno de Alberto Fujimori.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) emitió este jueves un fallo histórico que declara al Estado de Perú internacionalmente responsable por la esterilización forzada y posterior muerte de la campesina Celia Edith Ramos Durand, un caso que encapsula la tragedia vivida por cerca de 300.000 mujeres durante la década de 1990.
El caso de Celia Edith Ramos Durand
Según la sentencia leída por el presidente de la Corte, Rodrigo Mudrovitsch, la víctima fue objeto de una intensa presión por parte de profesionales de la salud para someterse a una ligadura de trompas. Tras sufrir graves complicaciones durante la intervención, Ramos Durand fue trasladada a una clínica en Piura, donde permaneció en estado de coma hasta su deceso.
A pesar de que su esposo presentó denuncias en la época, el caso fue archivado recurrentemente, siendo reabierto y cerrado al menos en dos oportunidades, lo que evidencia una prolongada impunidad que la Corte IDH busca ahora revertir, ordenando al Estado peruano avanzar con una investigación exhaustiva, procesar y sancionar a los responsables.
Una política sistemática bajo sospecha
Este fallo se suma a las advertencias realizadas en 2024 por un comité de la ONU, el cual indicó que las políticas de planificación familiar implementadas por el fallecido expresidente Alberto Fujimori podrían constituir «crímenes de lesa humanidad».
La magnitud de estas intervenciones, ejecutadas mayoritariamente en mujeres campesinas e indígenas, revela un patrón sistemático de vulneración de derechos:
- Engaño y coacción: Muchas víctimas fueron presionadas para aceptar los procedimientos sin comprender su naturaleza, en ocasiones debido a barreras idiomáticas o falta de educación formal.
- Falta de condiciones: Las operaciones se llevaron a cabo en centros de salud que carecían de la infraestructura adecuada y del personal médico capacitado necesario para garantizar la seguridad de las pacientes.
- Escala masiva: Se estima que aproximadamente 300.000 mujeres fueron esterilizadas forzosamente, una cifra que contrasta drásticamente con los cerca de 25.000 hombres sometidos a la misma política.
La condena de la Corte IDH no solo busca reparar el daño específico causado a la familia de Ramos Durand, sino que también resuena como un llamado de atención sobre la década de poder de Fujimori, marcada por profundos escándalos de corrupción y graves violaciones a los derechos humanos que, hasta el día de hoy, siguen buscando justicia en los tribunales internacionales.







