
La banda es vinculada a una ola de 40 robos en cinco países, con un botín que asciende a varios millones de euros. Operaban con mapas digitales de objetivos y enviaban parte de las especies robadas a Chile mediante encomiendas.
Una investigación de más de un año liderada por la policía de Estiria, Austria, culminó con la desarticulación de una célula operativa compuesta por cuatro ciudadanos chilenos (de entre 19 y 28 años). Los sujetos son sindicados como los autores de una serie de robos de alta gama que afectaron a residencias de lujo no solo en suelo austríaco, sino también en Alemania, Francia, Luxemburgo y Suiza.
El rastro digital: Mapas y alardes en video
La caída de la banda permitió a los investigadores acceder a pruebas contundentes. Tras las detenciones, se incautaron teléfonos móviles que resultaron ser una «mina de oro» para la policía:
- Evidencia visual: Los sospechosos se fotografiaban y grababan videos exhibiendo joyas y relojes de lujo recién sustraídos.
- Geolocalización delictiva: Se halló un mapa digital con puntos marcados en toda Europa, que funcionaba como una hoja de ruta de los golpes ya ejecutados y los próximos objetivos planificados.
Modus Operandi: Relojes, joyas y envíos a Chile
El grupo aprovechaba la exención de visa de turismo por 90 días para ingresar al continente. Una vez establecidos, contaban con una red de apoyo local que les permitía moverse con agilidad. Sus ataques ocurrían principalmente durante el día, aprovechando la ausencia de moradores en mansiones exclusivas.
La ruta del dinero y las especies era sofisticada:
- Comercialización: Parte de las joyas y relojes se vendían en el mercado negro de Italia.
- Exportación del botín: Otra fracción de los bienes robados era enviada a Chile a través de servicios de encomienda internacional para su reducción final.
Un fenómeno en expansión
Solo en Austria, los daños se calculan en más de 400 mil euros, pero la cifra global en el resto de los países afectados escala a los millones de euros. La policía austríaca advirtió que este tipo de bandas ha incrementado su presencia en Europa, fenómeno que vinculan al endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, lo que ha desplazado a estos grupos hacia el Viejo Continente.
Actualmente, las autoridades mantienen una búsqueda activa del quinto integrante de la banda, quien logró evadir el cerco policial y permanece prófugo.







