EE.UU. APUESTA POR UN ACUERDO, NO POR GOLPE: TRUMP ELEVA PRESIÓN DIPLOMÁTICA SOBRE CUBA Y DESCARTA INTERVENCIÓN

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que no considera necesaria una intervención militar en Cuba similar a la que recientemente vivió Venezuela, en medio de la profunda crisis económica y humanitaria que enfrenta la isla caribeña.
A bordo del avión presidencial y frente a periodistas, Trump afirmó que su secretario de Estado, Marco Rubio, “está hablando con Cuba ahora mismo” sobre la posibilidad de alcanzar un “acuerdo” bilateral. Esta negociación, según el mandatario, debería concretarse porque la situación se ha convertido en una “amenaza humanitaria”.
Trump calificó a Cuba como una “nación fallida”, argumentando que el país carece de los recursos básicos necesarios para sostener servicios esenciales, como el combustible para aviones y otros sistemas críticos, debido en parte a las sanciones y bloqueos energéticos que su administración ha impuesto.
TRUMP APOYA NEGOCIACIÓN Y RECHAZA INTERVENCIÓN
Consultado sobre la posibilidad de emprender una operación militar en Cuba similar a la que llevó a la captura del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump evitó confirmar planes concretos y señaló que, aunque “no sería una operación muy dura”, “no cree que eso sea necesario” en este momento.
El mandatario hizo hincapié en que, dado el contexto de la crisis energética que atraviesa la isla, un acuerdo diplomático sería preferible para abordar las urgencias de la población y la presión internacional.
Trump también anticipó que los cubano-estadounidenses “se alegrarán cuando puedan volver” a reunirse con sus familias en la isla, una declaración que refleja el interés político por conectar con ese sector demográfico.
CRISIS EN CUBA Y SANCIÓN DEL PETRÓLEO
En su intervención, Trump defendió las sanciones que impiden el flujo de petróleo, dinero u otros recursos hacia la isla, lo que ha profundizado las dificultades económicas de Cuba. La falta de combustible ha provocado graves problemas, como la acumulación de desechos en calles y el cierre parcial de servicios básicos, que distintas fuentes internacionales han reportado como parte de una crisis en desarrollo.
La administración estadounidense sostiene que las conversaciones encabezadas por Rubio con La Habana buscan encontrar una solución que beneficie en última instancia a la población civil afectada, aunque desde Cuba otras voces han cuestionado estas declaraciones y subrayado que no hay negociaciones oficiales más allá de contactos técnicos.
CONTEXTO AMPLIADO
El debate sobre Cuba se da en medio de una creciente presión diplomática y económica, mientras la isla sigue lidiando con una escasez crítica de combustible y una economía altamente afectada por embargos y bloqueos. El enfoque de Washington, según Trump, es avanzar por la vía del diálogo y los acuerdos, descartando por ahora una escalada militar.
A medida que Marco Rubio continúa el diálogo con representantes cubanos, la comunidad internacional observa cómo se desarrollan las negociaciones con la amenaza humanitaria como telón de fondo.







