
La reciente designación del ingeniero comercial Cristian Sayes Maldonado (ex-RN) como futuro delegado presidencial ha desatado una fuerte tensión política en la región. El nombramiento generó una evidente desazón en el Partido Republicano, colectividad del mandatario electo José Antonio Kast, donde se esperaba instalar a un militante propio o a un oficial en retiro para liderar el gabinete en este 2026.
El malestar interno se profundizó tras descartarse la opción de un uniformado por no cumplir con el requisito legal de residencia regional, tal como se había anticipado hace dos semanas. Ante este escenario, la presidenta local de los republicanos, Karla Kepec, ha iniciado una intensa negociación para el reparto de cargos, aunque su posición es cuestionada al ser «juez y parte» por su interés personal en asumir la Seremi de Salud.
Para intentar calmar la molestia generada por su nombramiento, el futuro delegado Cristian Sayes sostuvo una reunión con la dirigente Karla Kepec. En dicha conversación, la nueva autoridad regional le aclaró que cuenta con ciertos nombres totalmente intransables para su equipo, advirtiendo a la directiva que es necesario bajar las expectativas respecto a la conformación de las carteras ministeriales.
Sin embargo, el conflicto también deja en evidencia un fuerte quiebre interno en la derecha regional. La diputada electa Stephanie Jéldrez decidió actuar de forma paralela enviando su propia lista de candidatos, debido a la mala relación con una directiva que anteriormente intentó frenar su carrera parlamentaria. A este desorden se suma la exconstituyente Pollyana Rivera, quien puja por la Seremi de Gobierno tras exhibir sintonía con el entorno presidencial.
Mientras la disputa por los puestos de poder se agudiza, el alcalde Orlando Vargas se encuentra fuera del país participando en el Carnaval de Oruro. El edil justificó su periplo como una oportunidad para recoger experiencias de la festividad boliviana y agradecer por su vida tras el grave cuadro de salud enfrentado en 2025. Su ausencia ocurre en el punto más crítico de las definiciones políticas para el próximo Gabinete Regional.







