
El Gobierno de Chile oficializó la entrega de una donación humanitaria de alto impacto destinada a mitigar la compleja crisis que atraviesa Cuba. Por instrucción directa del presidente Gabriel Boric, el aporte será canalizado a través de UNICEF, utilizando los recursos del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, herramienta clave gestionada por la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID).
Esta iniciativa busca fortalecer la operatividad de los servicios esenciales en la isla, con un foco prioritario en la protección de niños, niñas y adolescentes. El plan de acción contempla la provisión de agua, la mejora sustantiva en la atención de salud y el refuerzo de la nutrición, mediante la entrega de equipamiento e insumos médicos que permitan dar continuidad a las prestaciones básicas de la población.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores recalcaron que esta acción responde a la catástrofe humanitaria que vive el pueblo cubano, la cual se ha visto gravemente agravada por el endurecimiento del bloqueo económico y energético. En ese contexto, el Estado chileno reafirmó su postura de rechazo y condena a cualquier sanción unilateral que afecte de forma directa las condiciones de vida de las personas.
La base legal para este movimiento de recursos es la Ley N° 20.138, promulgada en el año 2006, que faculta al Mandatario para destinar hasta US$5 millones anuales a programas del sistema de Naciones Unidas. Esta normativa permite que Chile mantenga una presencia activa en la lucha contra la pobreza global, priorizando la ayuda humanitaria efectiva por sobre las tensiones políticas internacionales.
Con esta donación, el país busca garantizar que los centros asistenciales cubanos cuenten con lo necesario para enfrentar el crítico desabastecimiento, reafirmando la solidaridad de Chile ante crisis de gran magnitud en la región. La medida subraya la importancia de la cooperación multilateral para proteger los derechos fundamentales de las personas en contextos de vulnerabilidad extrema.







