
Este sábado 7 de febrero, fue publicada en el Diario Oficial la denominada Ley Jacinta (N°21.797), una normativa que introduce profundas modificaciones a la Ley de Tránsito, al Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) y al Código del Trabajo, con el objetivo de elevar los estándares de seguridad vial y prevenir tragedias asociadas a condiciones de salud no declaradas por los conductores.
La ley lleva el nombre de Jacinta González Schnitzer, una bebé de cinco meses que falleció atropellada en 2022, luego de que un conductor de 80 años —con cáncer en etapa IV— perdiera el control de su vehículo. El caso evidenció vacíos legales en la evaluación médica de quienes manejan vehículos motorizados.
MAYORES EXIGENCIAS DE SALUD PARA CONDUCIR
Uno de los ejes centrales de la Ley Jacinta es el endurecimiento de los requisitos para obtener o renovar la licencia de conducir. A partir de ahora, cada postulante deberá presentar una declaración jurada obligatoria en la que asegure no padecer enfermedades inhabilitantes o restrictivas para conducir.
El Ministerio de Transportes, junto al Ministerio de Salud, tendrá un plazo máximo de 12 meses (hasta febrero de 2027) para definir mediante reglamento qué patologías quedarán dentro de esta categoría.
Si una persona miente en su declaración, la ley establece sanciones severas:
- Cancelación inmediata de la licencia de conducir.
- Infracción grave a la normativa de tránsito.
- Responsabilidad adicional si se ve involucrada en un siniestro vial.
Según el ministro Juan Carlos Muñoz, esta medida busca una legislación “más robusta”, enfocada en garantizar la idoneidad física y psíquica de quienes conducen.
PROTECCIÓN A NIÑOS Y CAMBIOS EN MOTOCICLETAS
La ley también refuerza la seguridad de los menores de edad que viajan en motocicletas.
Desde ahora:
- La edad mínima para transportar niños será de 12 años.
- Deben ir sentados correctamente, con los pies apoyados.
- Queda prohibido llevarlos entre el conductor y el manubrio, una práctica considerada altamente peligrosa.
Este punto apunta directamente a reducir el riesgo de lesiones graves en accidentes de tránsito que involucren a menores.
SOAP DUPLICA SUS COBERTURAS
Otro cambio estructural es el aumento significativo en las indemnizaciones del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP):
- Muerte o incapacidad permanente total: de 300 a 600 UF
- Incapacidad permanente parcial: de 200 a 400 UF
- Gastos médicos y de rehabilitación: de 300 a 600 UF
Además, el plazo de pago en caso de fallecimiento se reduce a solo 7 días, acelerando la entrega de recursos a las familias afectadas.
NUEVO FUERO LABORAL POR PÉRDIDA DE UN HIJO
La Ley Jacinta también incorpora un componente social y laboral. Se establece un fuero laboral de un mes para madres y padres trabajadores que enfrenten el fallecimiento de un hijo, otorgando protección laboral mínima en un periodo de profundo impacto emocional.
Este beneficio se extiende también a trabajadores con contratos a plazo fijo, equiparándolos con quienes tienen contratos indefinidos.
UN CAMBIO LEGAL NACIDO DE UNA TRAGEDIA
Tras casi dos años de debate parlamentario, la Ley Jacinta marca un antes y un después en la forma en que Chile regula la conducción de vehículos motorizados. No solo eleva las exigencias médicas, sino que refuerza la protección a las víctimas, endurece sanciones y amplía derechos laborales.
La normativa busca evitar que casos como el de Jacinta vuelvan a repetirse, estableciendo que conducir no es solo un derecho, sino una responsabilidad asociada directamente a la condición de salud del conductor.
Desde hoy, mentir para obtener una licencia puede costar caro. Y la seguridad vial pasa a ser una obligación legal, no solo moral.







