
Desde la frontera entre República Dominicana y Haití, la futura Ministra de Seguridad acompañó al presidente electo José Antonio Kast en la inspección del «muro fronterizo». En sus primeras declaraciones oficiales, la ex fiscal de Tarapacá enfatizó la necesidad de implementar barreras físicas y tecnológicas para asegurar el control total de quién habita en el territorio nacional.
En medio de una de las paradas más simbólicas de la gira de José Antonio Kast por América Central y el Caribe, la futura Ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, realizó su estreno oficial en la comitiva internacional. En la provincia de Dajabón, junto al mandatario dominicano Luis Abinader, Steinert supervisó en terreno el funcionamiento de la valla perimetral de hormigón y metal que separa a dicho país de Haití, marcando el tono de lo que será su gestión a partir del 11 de marzo.
Frontera blindada: El ejemplo dominicano
La comitiva chilena sobrevoló en helicóptero los cerca de 160 kilómetros de límite cercado, que incluyen torres de vigilancia y carreteras perimetrales que imposibilitan el paso irregular. Este modelo es la base del «Plan Escudo Fronterizo» que Kast pretende implementar en Chile.
Tras conocer el mercado binacional y la infraestructura de control, Steinert —quien renunció recientemente a su cargo como Fiscal Regional de Tarapacá— rompió el silencio para entregar sus definiciones iniciales sobre la crisis migratoria y el tráfico de personas.
Las definiciones de Steinert: Identidad y Responsabilidad
Consultada sobre la viabilidad de replicar el muro dominicano en el norte de Chile, la designada ministra fue clara en su enfoque:
«Estamos evaluando la mejor alternativa, pero sí quiero dejar claro que lo que importa es adoptar medidas tecnológicas, físicas y de personas para darle seguridad a quienes viven en nuestro país», afirmó Steinert.
Para la futura secretaria de Estado, el control no es solo una cuestión de soberanía, sino de orden público interno: «Que todos sepamos quiénes están en nuestro país viviendo y sepamos quién es nuestro vecino, porque es la única forma en que podemos hacer efectivas las responsabilidades», sentenció, aludiendo a la trazabilidad necesaria para el combate delictual.
Un retraso inesperado
Si bien este lunes la comitiva se dirigiría con destino a El Salvador para reunirse con el presidente Nayib Bukele, las malas condiciones climáticas impidieron que la tripulación del vuelo arribara a tiempo, forzando la cancelación del viaje hacia Miami, escala obligatoria antes de aterrizar en El Salvador. El encuentro quedó en suspenso y corre serio riesgo de no concretarse debido a lo ajustado de los tiempos.
Pese al contratiempo, la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el canciller designado, Francisco Pérez Mackenna, se mantienen realizando actividades de trabajo y coordinación desde Santo Domingo. Para Steinert, este tiempo extra en la isla podría servir para profundizar en los detalles técnicos del modelo de vigilancia perimetral que observó en la provincia de Dajabón, antes de que se defina si finalmente podrá conocer el modelo carcelario de El Salvador.
Este miércoles, el mandatario electo tiene previsto su debut internacional en el Foro de América Latina y el Caribe, donde ofrecerá un discurso económico clave ante líderes de la región. El retraso en República Dominicana obliga a realizar maniobras de último minuto para asegurar su presencia en dicho foro.







