
Una crisis de proporciones sacude las dependencias de la Fiscalía Centro Norte, luego de que el OS7 de Carabineros iniciara una investigación por el hallazgo de una bolsa con restos de cocaína en el interior de un baño. El incidente ha encendido las alarmas en el Ministerio Público, ya que la sustancia fue encontrada en el piso 10, un área de acceso restringido destinada exclusivamente al fiscal regional, directivos y asesores de confianza.
Ante la gravedad de los hechos, el exfiscal nacional, Sabas Chahuán, delineó las severas consecuencias administrativas que enfrentará el responsable una vez sea identificado por las autoridades, “una vez se logre identificar al responsable, se tendrá que someter a un tratamiento de desintoxicación, y en caso de negarse, podría enfrentar consecuencias que llegan hasta su expulsión del Ministerio Público”.
La ubicación del hallazgo es el punto más crítico para los expertos, ya que limita el círculo de sospecha al personal interno de alta jerarquía. La exfiscal Marisa Navarrete, abogada penalista, enfatizó que la evidencia apunta directamente a un quiebre en la probidad institucional, “con los antecedentes en la mesa se configura una situación de alta gravedad, y uno podría sostener que el responsable sería un funcionario del Ministerio Público”.
En la misma línea, el director del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la USS, Luis Toledo, advirtió que este episodio pone en riesgo la fe pública, “el hecho de que sea en un piso de acceso restringido implica una investigación especialmente rigurosa para resguardar la credibilidad del Ministerio Público”.
Por su parte, el expersecutor Claudio Uribe calificó la situación como «impresentable» y exigió no minimizar el caso bajo el argumento de que se trataba de una dosis menor.
Finalmente, el exfiscal Andrés Cruz planteó que el suceso ocurre en un momento político sensible para la institución, afirmando que la situación “podría ser una conducta que busca desvirtuar el trabajo de la Fiscalía y la imagen del actual fiscal regional, en relación al proceso de postulación que se está haciendo”. Actualmente, el OS7 ya analiza las cámaras de seguridad y habría individualizado a cuatro sospechosos, quienes serán interrogados para determinar quién portaba la droga en el corazón del ente persecutor.







