EEUU ELEVA A 2.600 DÓLARES PAGO POR AUTODEPORTACIÓN DE MIGRANTES

En una medida que busca acelerar la salida de extranjeros sin documentos, el gobierno de Estados Unidos anunció que el beneficio económico para quienes opten por la autodeportación ascenderá a 2.600 dólares. Este monto representa un incremento significativo respecto a los 1.000 dólares que se entregaban anteriormente. La administración presentó este ajuste como un gesto conmemorativo al cumplirse un año desde que el presidente Donald Trump asumió el poder, incentivando así la salida voluntaria de personas en situación irregular.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), autoridad migratoria federal, calificó oficialmente este nuevo incentivo como un “regalo” por el aniversario del actual mandato. Según las cifras oficiales del organismo, la política de retorno voluntario ha tenido una recepción masiva en los últimos meses. El DHS, Departamento de Seguridad Nacional, sostuvo a través de un comunicado que “desde enero de 2025, 2,2 millones de personas que se encontraban en el país de forma irregular se han autodeportado voluntariamente”.
Pese a la contundencia de las cifras gubernamentales, diversos especialistas han manifestado sus dudas sobre la transparencia de los datos. Expertos en migración advierten que la agencia no ha presentado pruebas técnicas que sustenten tal cantidad de salidas. El DHS, Departamento de Seguridad Nacional, también reportó haber ejecutado 622.000 deportaciones totales bajo la actual administración, una cifra que dista de las proyecciones realizadas por organismos independientes de investigación.
En esa línea, instituciones académicas sugieren que los números reales de repatriaciones son considerablemente menores a lo publicitado por el Ejecutivo. El centro Brookings, institución de análisis e investigación, cuestionó la veracidad del balance oficial en un estudio reciente. La entidad estimó que el número real de expulsiones se sitúa “entre 310.000 y 350.000”, quedando por debajo de las 778.000 registradas en el último periodo de Joe Biden y lejos de la meta anual de un millón prometida por el equipo de Trump.







