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COLUMNA DE TENSIÓN EN LA PLAZA: EL SENADO APRUEBA UN MONUMENTO EN MEMORIA DE SEBASTIÁN PIÑERA EN MEDIO DE CRUZADOS DE HISTORIA Y MEMORIA

El Senado aprobó en general un proyecto de ley que autoriza la construcción de un monumento en memoria del expresidente Sebastián Piñera en la Plaza de la Constitución, iniciativa que avanza ahora a la Cámara de Diputados en medio de un intenso debate político y social sobre su legado.

Fue una tarde de miércoles en Santiago que no olvidarán fácilmente quienes siguieron la sesión. Entre discursos apasionados, acusaciones cruzadas y silencios pesados, la Sala del Senado dio su respaldo: 33 votos a favor, 4 en contra y 1 abstención para que continúe su tramitación legislativa un proyecto que busca erigir un monumento en memoria del expresidente Sebastián Piñera, con destino final en la Plaza de la Constitución, justo frente al Palacio de La Moneda.

La iniciativa, que no contempla financiamiento estatal directo sino recursos privados, colectas públicas y donaciones para su implementación, fue despachada a la Cámara de Diputados para continuar su segundo trámite constitucional.

EL CONTEXTO DE UNA INICIATIVA POLÉMICA

No es un homenaje menor. El proyecto tiene sus raíces en una moción presentada originalmente en enero de 2025 por un grupo transversal de senadores que incluye figuras de todos los sectores del espectro político: José García Ruminot (RN), Luz Ebensperger (UDI), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), José Miguel Insulza (PS) y Matías Walker (Demócratas).

Según sus defensores, Piñera fue un mandatario bicéfalo de la historia reciente: elegido democráticamente en dos ocasiones y protagonista de eventos que marcaron a Chile en el siglo XXI. Entre los hitos esgrimidos por quienes celebran la iniciativa están su papel en la reconstrucción tras el terremoto y maremoto de 2010, el rescate de los 33 mineros de la Mina San José, las decisiones adoptadas durante la pandemia por COVID-19, y la defensa de un retorno a la democracia.

Para muchos de ellos, es un monumento más que merecido, justo en la icónica Plaza de la Constitución, un espacio simbólico de la memoria política de Chile.

CRUZADAS EN SALA: ENTRE HOMENAJE Y CRÍTICA

Pero no fue un “sí” unánime. La votación estuvo marcada por cruces intensos y posturas encontradas.

En el bando opositor al homenaje, senadores como Fabiola Campillai, Claudia Pascual, Daniel Núñez y Juan Ignacio Latorre manifestaron una visión diametralmente distinta de la figura de Piñera.

Campillai, una de las voces más emotivas en Sala —quien perdió la visión durante las protestas sociales del estallido de 2019—, calificó la iniciativa como un intento de “reescribir la historia” y de **olvidar los casos de violencia y violaciones a los derechos humanos” vinculados a su gobierno.

“Este no es un acto republicano donde este presidente tenga un monumento a la misma altura de figuras como Allende o Frei Montalva en la Plaza de la Constitución”, dijo otra de las voces críticas.

Por su parte, Daniel Núñez advirtió que no basta con haber sido electo dos veces para justificar un homenaje de tal envergadura, y que el proyecto refleja tensiones históricas que el país aún no ha resuelto.

DEFENSORES FRENTE A LOS DARDOS DE LA OPOSICIÓN

Frente a estas críticas, quienes respaldan el homenaje respondieron con firmeza. El senador Luciano Cruz-Coke, presidente de la Comisión de Cultura, defendió el legado de Piñera y afirmó que se trata de un reconocimiento merecido para quien consideró un “hombre de Estado” que siempre actuó dentro del marco democrático, sin responsabilidad directa en los hechos más oscuros del pasado reciente.

“Una cosa es tener una opinión política distinta, otra es negar el reconocimiento a quienes han servido al país”, señaló, reafirmando la idea de que la memoria política de Chile debe ser amplia y plural.

PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN: ¿MONUMENTO O MEMORIA PENDIENTE?

La elección del lugar tampoco es casual. La Plaza de la Constitución es un espacio emblemático, donde ya descansan homenajes a otros presidentes y donde se encuentran los símbolos del poder republicano. Convertirla en el escenario de la estatua de Piñera es, para muchos, una invitación a repensar la memoria política de Chile: entre héroes, villanos y protagonistas de un país que se debate entre sus aciertos y errores.

Sin embargo, los críticos se preguntan si este gesto no llega demasiado pronto, menos de dos años después de su muerte —ocurrida en un accidente aéreo en febrero de 2024— y sin que exista un consenso histórico claro sobre su legado.

UN PROYECTO QUE SIGUE SU CAMINO ENTRE EL CLAMOR Y LA DISCUSIÓN PÚBLICA

Con la aprobación del Senado, el proyecto ahorase dirige a la Cámara de Diputados, donde deberá enfrentar un segundo debate —también intenso y, presumiblemente, polémico— antes de convertirse en ley. Su financiamiento, por ahora, seguirá dependiendo de aportes privados y colectas, un detalle que abre otra arista de discusión sobre el papel del Estado, la política y la memoria en el espacio público.

Lo que queda claro es que detrás de una estatua —piedra, bronce o mármol— se levanta un país que aún no ha cerrado sus grietas, que recuerda con cariño y cuestiona con furia, y que en cada sesión del Senado pone en juego no solo una obra, sino cómo quiere ser recordado por las generaciones venideras.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

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