
Durante la sesión ordinaria del Concejo Municipal de Huara, celebrada el 14 de enero, un bloque de ediles presentó una solicitud de remoción inmediata en contra del administrador municipal, Juan Francisco Retamales. La acción se fundamentó en una serie de irregularidades administrativas detectadas mediante auditorías externas y pronunciamientos de la Contraloría, sumado a una reciente sentencia judicial que invalidó la licitación para la construcción de la Plaza Cívica de Huara (Lee la nota aquí).
En el debate, los concejales denunciaron una obstrucción sistemática a su labor fiscalizadora durante el año 2025. Según los antecedentes expuestos, la administración habría faltado a la verdad en oficios públicos respecto a las fechas en que el cuerpo colegiado tomó conocimiento de procesos clave, como la licitación de la auditoría externa, retrasando la entrega de información amparada en el artículo 79 de la Ley Orgánica de Municipalidades.
En ese sentido, Maribel Mamani, concejala de Huara, manifestó su rechazo a las trabas impuestas por la gestión de Retamales. “Nadie puede resistirse a una fiscalización ni prohibir o restarnos importancia en nuestro rol. Somos corresponsables de asegurar que se cumpla la normativa y debemos tener la certeza de que la administración municipal marche correctamente para evitar acciones secundarias contra este cuerpo colegiado”, subrayó la autoridad durante la sesión.
El punto más crítico de la discusión fue el fallo judicial sobre la Plaza de Huara, donde se acreditó que el municipio no se ajustó a derecho al designar la licitación. Además, se mencionaron conflictos presupuestarios, particularmente sobre un monto de 40 millones de pesos que, según los ediles, fue presentado bajo premisas erróneas ante el Concejo, marcando una profunda desconfianza hacia la gestión del administrador.
Por su parte, Joaquín Flores, presidente del Concejo Municipal, sostuvo que el desenlace de la jornada se debió estrictamente al cumplimiento de las normas de votación. “Se procedió a votar si el tema de la destitución se incluía en la tabla para una reunión extraordinaria. El resultado fue de tres votos a favor, dos rechazos y una abstención, por lo que no se alcanzó el quórum de las tres cuartas partes exigido por la normativa vigente”, explicó el edil.
Al no cumplirse el requisito legal de votación, la solicitud de remoción fue rechazada, permitiendo que el administrador municipal se mantenga en su cargo. El documento concluye que, pese a la solidez de los antecedentes presentados por los fiscalizadores, los mecanismos de quórum del concejo terminaron por blindar la posición de Juan Francisco Retamales en esta instancia administrativa.







