
La Encuesta Casen 2024 reveló que la pobreza por ingresos en Tarapacá alcanza el 20,8%, superando el promedio nacional de 17,3% y ubicando a la región entre las siete con mayor nivel de pobreza en el país.
En la Región de Tarapacá, donde el sol del norte golpea tan fuerte como las desigualdades profundas que resisten al tiempo, los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2024 se convirtieron en un revulsivo: más del 20% de sus habitantes vive bajo la línea de la pobreza por ingresos, cifra que supera el promedio nacional (17,3 %) y llama a examinar con urgencia la realidad de familias que luchan por llegar a fin de mes entre el desierto, la periferia urbana y la sombra persistente de la desigualdad.
Un espejo para Tarapacá: cifras que hablan de vidas reales
En el corazón del debate social y económico, la Casen 2024 no solo arrojó números, sino que pintó un mapa humano y profundo de cómo vive Chile. La pobreza por ingresos a nivel nacional se ubicó en 17,3 %, una cifra relativamente menor a la de 2022 (20,5 %), reflejo de una tendencia a la baja, pero continúa situándose por encima de lo deseable para millones de personas.
Sin embargo, Tarapacá aparece entre las regiones más golpeadas: su tasa de pobreza por ingresos alcanzó el 20,8 %, superando claramente el promedio nacional y ubicándose junto a regiones como Arica y Parinacota (21,4 %) o La Araucanía (28,6 %) en un grupo donde las carencias económicas son más agudas, persistentes y estructurales.
Detrás de ese 20,8 % hay miles de historias: hogares que postergan compras básicas, familias que ven cómo sus ingresos no alcanzan para cubrir necesidades esenciales, y jóvenes que enfrentan desigualdades que parecen heredadas. No es solo una cifra fría, es una radiografía de una región que lucha pese a los vientos en contra.

Metodología renovada: una mirada más exigente
Una de las claves de la Casen 2024 fue su nueva metodología, implementada tras recomendaciones de la Comisión Asesora para la Medición de la Pobreza. Entre los cambios más relevantes está la eliminación del alquiler imputado en el cálculo de los ingresos, líneas de pobreza diferenciadas según la situación habitacional y una canasta básica alimentaria saludable, más realista y ajustada a los tiempos actuales.
Esto implica que los resultados no solo comparan datos, sino que tratan de medir con mayor precisión lo que significa para una familia o individuo vivir por debajo de cierto umbral, considerando gastos reales y condiciones socioeconómicas actuales.
¿Qué está pasando en Tarapacá?
Tarapacá, una región que combina zonas urbanas como Iquique y Alto Hospicio con extensos territorios rurales y condiciones económicas delimitadas por la minería, el comercio y los servicios, ha experimentado un crecimiento económico visible en algunos indicadores. No obstante, la distribución del ingreso sigue siendo un desafío: pese a la presencia de industrias dinámicas, un porcentaje significativo de hogares sigue enfrentando niveles de ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades.
El 20,8 % de pobres por ingresos en Tarapacá muestra que casi uno de cada cinco personas en la región no tiene ingresos suficientes para cubrir un estándar mínimo de vida digno según los nuevos parámetros. Esa cifra también sitúa a la región entre las más afectadas por este flagelo en comparación con zonas más prósperas como Magallanes (9,9 %) o la Región Metropolitana (13,3 %).
Regiones bajo la lupa
Si se expanden los ojos más allá de Tarapacá, la Casen 2024 revela un Chile desigual en su geografía social:
- Ocho regiones tienen tasas de pobreza por ingreso más altas que el promedio nacional: Arica y Parinacota, Tarapacá, Coquimbo, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía y Los Ríos.
- Solo tres regiones están por debajo del indicador nacional: Metropolitana, Aysén y Magallanes, mostrando que no todas las zonas del país comparten la misma realidad socioeconómica.
Estos contrastes muestran que Chile no es una sola historia, sino múltiples realidades conviviendo: mientras en algunos lugares se vislumbra una lucha exitosa contra la pobreza, en otros como Tarapacá la batalla continúa con todas sus aristas aún por resolver.

Casen 2024: un espejo, no un punto final
Aunque los números globales parecen alentadores en términos de reducción frente a mediciones anteriores, detrás de ellos existen brechas que preocupan. Por ejemplo, la pobreza extrema —aquella que deja a las personas en condiciones de exclusión aún más severa— se ubicó en 6,9 % de la población nacional, aún significativa si se mira con lentes de urgencia social.
Además, no todas las dimensiones de la pobreza mejoran al mismo ritmo, insinuando brechas persistentes en acceso a educación, salud, empleo, redes de contención social y vivienda digna.
¿Y ahora qué?
Los datos de la Casen 2024, particularmente en regiones como Tarapacá, no solo deben leerse como estadísticas, sino como llamados de atención a políticas públicas más focalizadas, estrategias de desarrollo económico inclusivo y programas sociales que se adapten a las realidades locales.
La pobreza que supera el promedio nacional en regiones como Tarapacá revela que todavía hay mucho trabajo por delante para cerrar brechas, equilibrar oportunidades y garantizar que las mejoras económicas se traduzcan en bienestar real para todas las familias chilenas.







