
Con una inversión de $845 millones, la UTA sede Iquique contará con un espacio único en el norte del país, orientado a la investigación y formación en energías renovables, eficiencia energética e hidrógeno verde.
La Región de Tarapacá dio un paso decisivo hacia la innovación y el desarrollo sustentable. El Consejo Regional (CORE) aprobó la destinación de $845 millones del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para la creación de un laboratorio de energía Smart Grid en la Universidad de Tarapacá (UTA), sede Iquique.
El proyecto, pionero en el norte del país, permitirá a la institución implementar un espacio de investigación aplicada y formación académica de vanguardia, que convertirá la sala de clases en un verdadero simulador del futuro energético.
Un salto en la formación universitaria
El laboratorio estará equipado con tecnología y software de última generación, orientados a modernizar la enseñanza en áreas críticas para la transición energética: energías renovables, eficiencia energética, hidrógeno verde y ciberseguridad en sistemas eléctricos.
De esta manera, estudiantes de Ingeniería Civil Eléctrica y de otras carreras vinculadas al sector energético podrán adquirir competencias de alto nivel, con pertinencia regional, para enfrentar los desafíos que impone el desarrollo energético en Chile y el mundo.
El gobernador regional y presidente del CORE, José Miguel Carvajal, destacó el carácter estratégico de la iniciativa:
“Este proyecto fortalece la formación de capital humano en Tarapacá, posicionándonos como una región líder en innovación energética y preparando a nuestros jóvenes para aportar al desarrollo sustentable del país. Con este apoyo damos un paso firme hacia la consolidación de un ecosistema de innovación tecnológica”.
Por su parte, la directora de la sede Iquique de la UTA, Yasna Godoy, valoró el respaldo del Gobierno Regional:
“Estamos muy contentos por el apoyo de los cores y del gobernador. Esto refuerza nuestro compromiso como universidad pública en entregar una educación de excelencia, con los estudiantes como centro de nuestro quehacer, y en seguir generando conocimiento útil para la región”.
Smart Grid: el aula del futuro
Un Smart Grid o “red inteligente” es una infraestructura capaz de reproducir —a escala controlada— el sistema eléctrico del futuro: redes que integran distintas fuentes de energía, operan con flujos bidireccionales y se comunican en tiempo real para responder de manera flexible a la demanda.
Mientras una red eléctrica tradicional transmite energía en una sola dirección (desde la central hasta el usuario), una Smart Grid permite que los usuarios sean también productores, por ejemplo, mediante paneles solares domiciliarios.
Este laboratorio, único en su tipo en el norte de Chile, ofrecerá módulos de aprendizaje en:
- Uso del hidrógeno como fuente energética, una de las apuestas clave de la transición verde.
- Ciberseguridad en sistemas eléctricos, aspecto innovador que permitirá estudiar cómo proteger redes de generación, transporte y distribución de energía frente a riesgos digitales.
El jefe de carrera de Ingeniería Civil Eléctrica de la UTA, Luciano Villarroel, subrayó el valor diferencial que tendrá el proyecto en Tarapacá:
“Nuestra región tiene muy baja capacidad instalada en energías renovables en comparación con Antofagasta, que cuenta con 11 veces más. Este laboratorio permitirá formar profesionales de clase mundial, pero con pertinencia regional, para impulsar proyectos energéticos que se instalen en nuestro propio territorio”.
Impacto regional y proyección nacional
El Smart Grid no solo beneficiará a los estudiantes de la UTA. El laboratorio estará abierto a otras instituciones de investigación y desarrollo energético, y buscará generar transferencia tecnológica y vínculos efectivos entre la academia y la industria, fortaleciendo así la competitividad de Tarapacá en un sector estratégico para el futuro de Chile.
Con esta inversión, la región se posiciona como un referente en innovación energética y formación de capital humano, preparando a las nuevas generaciones para liderar los cambios que impone la transición hacia un modelo más limpio, seguro y sustentable.