
En el marco del plan de preparación para el año escolar 2026, el SLEP Iquique ejecutó mejoras estructurales y de seguridad por más de $395 millones en dos establecimientos públicos de la comuna, reforzando infraestructura eléctrica, espacios de prebásica y áreas exteriores mediante una gestión preventiva realizada durante el período de vacaciones.
Mientras la ciudad estaba de vacaciones, cuadrillas trabajaban a puertas cerradas en dos puntos estratégicos del sistema público: el Colegio Eduardo Llanos Nava y el Jardín Infantil Aventura de Aprender. El balance no es menor: más de $395 millones invertidos en infraestructura, seguridad eléctrica y mejoramiento integral de espacios educativos.
Una cifra que, en tiempos de estrechez presupuestaria, marca una señal política clara: fortalecer condiciones básicas para casi 700 estudiantes en el caso del colegio y decenas de niños y niñas en educación parvularia.
Electricidad normalizada, patios seguros y doble jornada protegida
El Colegio Eduardo Llanos Nava, que atiende a 690 estudiantes desde Prekínder a 8° básico, opera en doble jornada. Eso significa uso intensivo de infraestructura, mayor desgaste y riesgos acumulados.
La intervención fue técnica y profunda:
- Normalización completa del sistema eléctrico, regularizando la totalidad de las instalaciones.
- Instalación de interruptor automático general.
- Reparación de canaletas y recambio de cerraduras en diversas dependencias.
- Fundas protectoras en pilares metálicos de patios y espacios comunes.
- Poda y mantención de áreas verdes.
- Retiro de escombros y despeje de zonas exteriores.
- Mejoramiento de pavimentos bajo criterios de accesibilidad universal.
- Recuperación integral del sector de prebásica.
“Esta inversión no solo mejora el recinto, impacta directamente en los procesos de enseñanza y aprendizaje”, afirmó la seremi de Educación Carolina Vargas Bruna, tras recorrer las instalaciones junto al equipo directivo encabezado por el director Hugo Alegría.
Desde el SLEP Iquique, el subdirector de Infraestructura y Mantenimiento, Sebastián Guacte Galleguillos, fue más técnico: “Regularizamos la totalidad de las instalaciones eléctricas para garantizar seguridad y eficiencia. En un establecimiento de doble jornada, estas mejoras eran fundamentales”.
En otras palabras: menos riesgo eléctrico, más continuidad pedagógica.
El jardín que cambió su cara antes del reencuentro
En el Jardín Infantil Aventura de Aprender, el foco estuvo en habitabilidad y entorno seguro.
Las obras incluyeron:
- Pintura completa de fachada y módulos.
- Reparación de puertas, chapas y picaportes.
- Mejoramiento de rejas, pisos, muros y cielos.
- Pavimentación del patio de sala cuna menor y mayor.
- Reparación de luminarias.
- Limpieza general y retiro de escombros.

Para la directora Karina Alcaíno Alfaro, el impacto es tangible: “La pavimentación del patio de sala cuna representa un avance significativo en bienestar y seguridad para nuestros niños y funcionarias”.
En educación parvularia, cada detalle importa: superficies seguras, accesos reforzados y entornos visualmente acogedores no son cosmética, son prevención.
Gestión preventiva y mensaje político
Un dato clave: todas las intervenciones se realizaron durante el período de vacaciones, sin interrumpir clases ni afectar la continuidad educativa.
El mensaje institucional es claro: planificación anticipada y gestión preventiva.
El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Iquique apunta a reducir riesgos estructurales antes del inicio del año escolar 2026, fortaleciendo la confianza en la educación pública en una etapa crítica de consolidación del nuevo sistema.
Más que pintura y cables, la inversión busca algo mayor: estabilidad.
Porque en educación, la infraestructura no es un lujo. Es la base invisible sobre la que se sostiene todo lo demás.







