
Una deuda cercana a los $138 millones en facturas impagas mantiene en riesgo el funcionamiento de los baños públicos del borde costero de Iquique, en plena temporada estival. La empresa Aseinor SPA, encargada de la mantención y aseo de 10 servicios higiénicos desde el sector del Morro hasta Playa Brava, advirtió que la situación es insostenible y que podría proceder al cierre definitivo de las instalaciones si no se regularizan los pagos por parte del municipio.
En conversación con Vilas Radio, el concejal Martín Lonza calificó el escenario como grave y confirmó la preocupación al interior del Concejo Municipal. “Para nosotros es súper grave, porque no es una suma menor. Son casi 138 millones de pesos que no se les han pagado desde noviembre”, señaló.
Según explicó el edil, la empresa ha emitido regularmente sus facturas y estas habrían sido aceptadas por las unidades financieras y jurídicas del municipio, pero los pagos estarían retenidos. “La unidad de control no puede retener pagos. El municipio puede aplicar multas, pero las multas se descuentan del pago, no se congela el pago completo”, afirmó.
El concejal Lonza sostuvo que, de acuerdo con la Ley de Compras Públicas y los contratos de suministro, la retención total no corresponde si la empresa ha cumplido con la documentación exigida. “Esta empresa ha levantado todos los meses las facturas correspondientes y el municipio no quiere pagar. Eso es lo que tiene hoy día en jaque el servicio”, agregó.
La situación ya comenzó a tener efectos visibles. Dos baños —ubicados en el sector de Las Urraca y al costado del edificio Atalaya— se encuentran completamente cerrados, y la empresa advirtió que el resto podría dejar de operar si no se resuelve la deuda. (Lee aquí)
“Estamos poniendo en riesgo justo la última semana del verano quedarnos sin baños en el borde costero, y eso es bastante preocupante”, advirtió el concejal, confirmando que sostendrán una reunión formal con la representante legal de la empresa para revisar antecedentes y eventuales acciones.
De concretarse el cierre total, Iquique enfrentaría un problema sanitario en su principal zona turística, justo en días de alta afluencia en Playa Cavancha y el resto de la costanera.







