
El imputado de 28 años amarró, golpeó y flageló al afectado tras acusarlo de robar dinero en un domicilio de El Boro. La víctima logró escapar desde el maletero de un automóvil y denunció el hecho, gatillando un allanamiento donde Carabineros incautó $7.500.000 en efectivo.
Un horrendo caso de violencia extrajudicial y retención forzada conmociona a la Región de Tarapacá. Un operativo de alta complejidad liderado por Carabineros de la dirección de investigación criminal OS9 Tarapacá culminó con la detención de un ciudadano boliviano de 28 años, sindicado como el presunto autor de los delitos de secuestro y lesiones calificadas en contra de un hombre en el sector de El Boro, en la comuna de Alto Hospicio.
La indagatoria penal se activó de manera urgente luego de que la víctima concurriera a un centro asistencial de la zona bajo un severo estado de shock y con múltiples heridas visibles. Tras recibir los primeros auxilios, el afectado relató que había estado retenido contra su voluntad al interior de un inmueble, logrando huir en un descuido de su captor para salvar su vida.
Tortura, amarras y un escape providencial
De acuerdo con el desglose de la declaración entregada por el afectado, el ciudadano extranjero lo abordó de manera violenta para acusarlo de haberle sustraído una suma de dinero en efectivo desde su domicilio particular. Bajo el pretexto de recuperar el botín, el agresor procedió a amarrarlo de pies y manos, dando inicio a una brutal sesión de torturas.
La víctima fue agredida repetidamente con objetos contundentes y, en el acto de mayor crueldad, el victimario utilizó un taladro inalámbrico para causarle lesiones corporales de carácter grave. Posteriormente, el afectado fue arrastrado y subido al maletero de un vehículo. Cuando el captor se disponía a trasladarlo a otro punto de la comuna, un descuido en la seguridad del móvil le permitió forzar la apertura, escapar corriendo en medio de la vía pública y refugiarse en el centro de salud más cercano.
Interceptación en la Ruta A-16 y peritajes de Labocar
Tras recibir la denuncia, el Ministerio Público derivó el caso de forma inmediata al personal especializado del OS9. Los agentes policiales ejecutaron un rápido trabajo de inteligencia criminal que incluyó el levantamiento y análisis de cámaras de seguridad, empadronamiento de testigos y un exhaustivo rastreo en el sitio del suceso, logrando individualizar en tiempo récord tanto al sospechoso como al automóvil utilizado en el ilícito.
Con los antecedentes recopilados, Carabineros montó un punto de control estratégico, logrando interceptar al imputado cuando circulaba a bordo del vehículo por la Ruta A-16, justo en los momentos en que intentaba abandonar la comuna hospiciana. Al momento de revisar la estructura del Station Wagon, los efectivos policiales constataron de forma flagrante que el móvil mantenía restos de sangre en el maletero, procediendo a su inmediata detención en la carretera.
De forma simultánea, y con la respectiva orden judicial, las patrullas allanaron el domicilio del imputado en El Boro. En el lugar se logró la incautación del taladro inalámbrico que habría sido utilizado para flagelar a la víctima, vestimentas coincidentes con los registros fílmicos y la suma de $7.500.000 en efectivo. Todas las evidencias biológicas y materiales fueron levantadas para ser periciadas científicamente por los peritos del Laboratorio de Criminalística (Labocar).
Finalmente, el ciudadano boliviano fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Alto Hospicio para su respectiva audiencia de formalización de la investigación. Atendida la gravedad y el salvajismo de los hechos expuestos por la Fiscalía, el tribunal decretó de forma categórica la medida cautelar de prisión preventiva por ser considerado un peligro para la seguridad de la sociedad, fijando un plazo de investigación de 90 días.




