
Representantes del Centro de Padres y el equipo directivo del establecimiento desmintieron versiones que circularon durante las últimas horas respecto de una supuesta intimidación armada contra la dirección del colegio. Desde la comunidad educativa aseguran que sí existió un incidente con un arma blanca, pero fue controlado conforme a protocolos.
En medio del complejo escenario que enfrenta el Colegio Centenario de Arica —marcado por protestas, cuestionamientos al clima de convivencia escolar y una toma impulsada por apoderados y estudiantes— representantes de la comunidad educativa salieron a aclarar versiones que comenzaron a circular durante los últimos días respecto de presuntas armas al interior del establecimiento.
El foco de la aclaración apunta especialmente a rumores sobre un supuesto episodio ocurrido en una reunión, donde un apoderado habría exhibido un arma de fuego para amenazar a la directora del recinto educacional. Esa situación, según afirmaron tanto representantes del Centro General de Padres como el equipo ejecutivo del colegio, nunca ocurrió.
Centro de Padres: “Jamás hubo un arma apuntando a la directora”
La delegada del Centro de Padres del Colegio Centenario, Katherine Rojas, entregó una declaración pública para precisar los hechos y despejar dudas surgidas en medio del conflicto que atraviesa el establecimiento.
“Jamás hubo un arma que en una reunión se la haya sacado o apuntado a la directora; eso no ocurrió”, afirmó.
Rojas explicó que la única situación vinculada a un elemento cortopunzante se registró durante un episodio de conflicto entre estudiantes, donde una menor mantenía una tijera, objeto que —según indicó— fue retirado de manera inmediata por adultos responsables del procedimiento.
“Sí, en la pelea hubo un arma blanca, que fue una tijera, y se le quitó inmediatamente a la menor cuando ocurrió el problema. Pero un arma de fuego sacada en una reunión, eso nunca pasó”, agregó la representante de apoderados.
Las declaraciones se producen luego de jornadas de tensión al interior de la comunidad educativa, donde apoderados y alumnos protagonizaron una toma del establecimiento manifestando preocupación por hechos de violencia y convivencia escolar.
Dirección ejecutiva confirma aplicación de protocolos
Desde la administración del establecimiento también se pronunciaron respecto a los hechos.
El director ejecutivo del Colegio Centenario, Julio Verdejo, aseguró que el establecimiento activó los procedimientos establecidos por normativa frente a los incidentes ocurridos y sostuvo que el equipo directivo actuó oportunamente.
“Se han aplicado en la Escuela Centenario todos los protocolos de acuerdo con lo establecido en la normativa. El equipo directivo ha sido eficiente en ese sentido”, señaló.
Verdejo confirmó además que, tras las revisiones realizadas, se corroboró la presencia de una tijera vinculada al incidente entre estudiantes, descartando categóricamente versiones relacionadas con armas de fuego.
“Hoy nos hemos enterado de que efectivamente había una tijera como parte del problema que se generó. Sin embargo, bajo ninguna circunstancia hubo armas de fuego dentro de esta situación”, enfatizó.
Plan de acción busca recomponer convivencia escolar
Junto con aclarar los hechos, desde el establecimiento informaron que se encuentra en marcha un plan de acción orientado a reforzar medidas de convivencia escolar y estabilizar el ambiente interno de la comunidad educativa.
Según indicó la dirección ejecutiva, el objetivo es complementar el trabajo que ya venía realizando el colegio para enfrentar situaciones de conflicto y fortalecer espacios de resguardo para estudiantes, docentes y familias.
“Se ha aplicado un plan de acción que apoyará las medidas ya desarrolladas por el establecimiento y que pretende estabilizar el clima de convivencia en la Escuela Centenario”, sostuvo Verdejo.
Contexto: tensión y movilización en la comunidad educativa
La aclaración surge en medio de un escenario de alta tensión dentro del Colegio Centenario, donde durante los últimos días apoderados y estudiantes realizaron movilizaciones y mantuvieron una toma del recinto para exigir respuestas frente a episodios de violencia denunciados dentro de la comunidad escolar.
Mientras continúan las conversaciones entre familias, dirección y autoridades educacionales, representantes del establecimiento insistieron en la importancia de diferenciar entre hechos confirmados y rumores, especialmente cuando se trata de situaciones que involucran seguridad escolar.




