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LA HISTORIA DEL SARGENTO JAVIER FIGUEROA, EL CARABINERO QUE PERMANECE CON MUERTE CEREBRAL TRAS EL BRUTAL ATAQUE EN PUERTO VARAS

Casado con una funcionaria de la institución y padre de familia, el sargento segundo Javier Figueroa Manquemilla personifica la entrega policial en regiones. Mientras su estado de salud es crítico en el Hospital de Puerto Montt, la comunidad de Puerto Varas se une en oración y justicia por un ataque calificado como «cobarde».

La madrugada de este miércoles dejó de ser un turno rutinario para convertirse en una tragedia que enluta a la familia de Carabineros de Chile. El Sargento Segundo Javier Figueroa Manquemilla, un hombre cuya vida ha estado dedicada al servicio público, se debate hoy entre la vida y la muerte tras ser baleado en la cabeza durante una fiscalización en la intersección de calle San Francisco con Línea Férrea, en Puerto Varas.

Una vida ligada a la institución

Javier Figueroa no es solo un uniforme; es el pilar de una familia profundamente ligada a la seguridad del país. El sargento es padre de un hijo y comparte su vida y vocación con su esposa, quien también es funcionaria activa de Carabineros. En su hoja de vida institucional el funcionario registra tres felicitaciones, reconocimientos administrativos que suelen quedar consignados por actuaciones destacadas durante el servicio. Esta «paradoja del servicio», como la llamó el ministro de Seguridad, Luis Cordero, resalta el sacrificio de una familia que sale cada día a la calle sabiendo los riesgos que implica vestir el verde oliva.

El ataque: Una emboscada en la oscuridad

El incidente ocurrió cerca de las 06:15 horas. Figueroa y su compañero acudieron a un llamado por consumo de alcohol en la vía pública. Al descender del vehículo policial, fueron recibidos por una ráfaga de disparos sin mediar palabra. Uno de los proyectiles impactó directamente en el cráneo del sargento Figueroa, quien cayó a una zanja, desde donde tuvo que ser rescatado bajo fuego por sus propios compañeros.

Estado de salud: Aferrados a la esperanza

El último reporte médico desde la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Puerto Montt es desgarrador pero mantiene una pequeña luz de esperanza: aunque el diagnóstico inicial es de muerte cerebral, el sargento aún mantiene actividad cardíaca.

«Nos mantenemos aferrados a eso», señaló el General Director de Carabineros, Marcelo Araya, quien confirmó que se ha activado todo el sistema de apoyo y bienestar para acompañar a la esposa e hijos del funcionario en este momento de extrema angustia.

Indignación transversal

El ataque ha generado una ola de rechazo que llegó hasta el Palacio de La Moneda. El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, expresó el sentir de la comuna: «Es un ataque cobarde por parte de un delincuente. Expresamos nuestro pesar e indignación como comunidad por la agresión a un carabinero de nuestra comisaría».

Mientras el personal especializado de Carabineros y la PDI despliegan un operativo máximo para dar con el paradero de los responsables, la familia policial se mantiene en vigilia por Javier Figueroa Manquemilla, el sargento que hoy libra su batalla más difícil, no en las calles, sino en una cama de hospital.

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