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INSTALAN BOYA INTELIGENTE EN EL SUR PARA MONITOREAR BALLENAS

El proyecto de alta relevancia internacional, patrocinado por El ministerio de Ciencias cuenta con la tecnología europea de vanguardia LIDO, que en tiempo real monitorea el impacto de las actividades humanas en ecosistemas marinos y terrestres.

En ese sentido, Chile está innovando en materia de desarrollo sostenible y mitigación del cambio climático. En medio de este escenario, la Ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia), Silvia Díaz Acosta, participó en la instalación de la primera boya inteligente de Chile por The Blue BOAT Initiative, que busca avanzar en soluciones concretas para la conservación de los océanos.  

El nombre de la Boya es “Suyai” que significa esperanza y es una solución tecnológica con impacto en la economía azul, que podría convertirse en la herramienta para definir y monitorear las rutas oceánicas por medio del sonido de ballenas, incidiendo en la creación de áreas marinas protegidas. Debido a su magnitud y escalabilidad, el proyecto significa una de las soluciones concretas del 2022-2023 para la protección de los océanos.

Esta instalación permite conectar en Sudamérica el Primer Sistema de Alerta Temprana de presencia de ballenas, permitiendo desviar el rumbo de las embarcaciones ante la presencia de estos cetáceos para evitar colisiones, generando alertas a la Armada de Chile.

Silvia Díaz, ministra de Ciencia, comentó que “para nuestro ministerio, esto es parte de una relación de colaboración público-privada donde hemos trabajado con la Fundación Meri en acciones relacionados con las Conferencias de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el cambio Climático, así como con actividades internacionales del Comité Científico Asesor en Cambio Climático”, destacó.

Por su parte, Maine Castro, seremi de Ciencia de Los Lagos, comentó que “este es un proyecto muy relevante en estos territorios, particularmente en la región de Los Lagos, porque nos permite atraer más capital humano, el desarrollo de la ciencia y la tecnología e incentivar a los jóvenes de la región, a interesarse y prepararse para hacer ciencia pensando en proteger el medio ambiente”, destacó.

Para Francisca Cortés, presidenta ejecutiva de Fundación MERI, comentó que la colaboración entre el sector público, privado y sociedad civil es importante, ya que de lo contrario, sería imposible que exista “que avancemos hacia soluciones sostenibles sin la concurrencia de todas las partes. Por lo mismo, agradezco a las autoridades presentes y anteriores, así como a la comunidad científica y sociedad civil que ha sido parte esencial de este proyecto”, manifestó.

En promedio, cada ballena azul captura 33 toneladas de carbono a lo largo de su vida. Este denominado “servicio ecosistémico marino” reduce la presencia en la atmósfera de uno de los principales gases causantes del Cambio Climático. Sin embargo, estas especies son claves para enfrentar la crisis climática.

Cabe destacar que el 90% de las mercancías a nivel mundial es transportada por los océanos. Estas embarcaciones son cada vez de mayor tamaño y más rápidas, aumentando la amenaza para las ballenas. Además, el impacto acústico de la actividad humana en los ecosistemas marinos, puede causar desorientación, lesiones auditivas, afectación de la comunicación básica entre distintas especies, repercutiendo directamente en su alimentación o reproducción, y también lesiones auditivas, varamiento o incluso la muerte.

LIDO: UNA TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA

Las boyas inteligentes están equipadas con hidrófonos, sensores oceanográficos y transmisores con la tecnología Listen To The Deep Ocean (LIDO), la cual permitirá desarrollar un mapeo acústico en tiempo real del hábitat marino y de su biodiversidad, tanto como monitorear los efectos de actividades humanas sobre los ecosistemas naturales.

Ademas, será posible coordinar al mismo tiempo hidrófonos múltiples y realizar un seguimiento de los mamíferos marinos, como las ballenas, a una gran distancia.

Las señales que emita la “boya inteligente” en el Golfo Corcovado serán recibidas en línea por la Armada de Chile, que será la institución encargada de alertar a las embarcaciones de la presencia de ballenas para el desvío de la ruta o la disminución de velocidad de los navíos.

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